SELECCIÓN: NI AYER ÉRAMOS LOS MEJORES, NI HOY SOMOS LOS PEORES

La selección ecuatoriana de fútbol culminó su participación en la Copa América 2021 sin conocer la victoria luego de cinco partidos, llegando hasta los cuartos de final y quedando a deber desde el resultado. El tema es que dentro del balance hay que profundizar e ir más allá, analizar con cabeza fría para entender que no todo fue tan malo como parece a primera a vista. Hay muchas cosas que corregir, sin duda alguna, pero también hay muchas otras que servirán como base de cara a las Eliminatorias.

Se debe partir recordando que, Gustavo Alfaro comanda un proyecto de recambio generacional, por lo que más allá del resultado, lo que siempre se le tiene que exigir a este equipo es el competir. Algo que lo hizo medianamente durante la Copa, fue de menos a más creciendo en el camino y encontrando algunas soluciones a partir del juego con el pasar de los partidos. Pero no fue suficiente, pues el techo de esta selección es mucho más grande.

¿Es un fracaso la Copa América realizada por Ecuador? Para nada. ¿Termina siendo un buen papel? Pues, tampoco. La Tri queda en un punto medio luego de este torneo, ya que se pudo ser mejor, pero así también hay realidades para el proceso que serán positivas con el tiempo. Se compitió con una base juvenil, con un promedio de edad de no más de 25 años sacando a Galíndez y Díaz donde, además, la mayoría de jugadores, tuvo su primera experiencia en una cita de este tipo.

Hoy ilusionarse con el futuro es bastante difícil para el aficionado general y se entiende, la frustración de la derrota no se va de un día para otro y menos en el contexto Copa América donde, históricamente hablando, a Ecuador siempre le ha costado una barbaridad. No se gana un partido ante una selección Conmebol hace 20 años y el pasar la fase de grupos parece una hazaña histórica, cuando no debería ser así.

El formato actual de la Copa América premiaba la mediocridad y eso le permitió a la Tricolor fallar en la fase de grupos y experimentar desde los nombres, por eso Gustavo Alfaro debería tener el panorama casi que completamente claro de cara a lo que falta de Eliminatoria. Si bien es cierto que en el camino mostró muchas dudas, sobre el final hay conclusiones, tanto positivas como negativas, que no se podrán obviar si el objetivo es llegar a Qatar 2022.

Vamos con lo positivo, pues hay muchas cosas a resaltar. Desde la respuesta de los arqueros ‘suplentes’ como Pedro Ortíz y Hernán Galíndez mostrando que están capacitados para suplir a Alexander Domínguez. Una de las mejores noticias para Ecuador en la Copa es la irrupción de Piero Hincapié, un central de proyección mundial que debería ser fijo durante todo el proceso.

En la mitad de la cancha el comodín táctico que significó Alan Franco también se suma entre las cosas buenas, pues ganas una opción de recambio garantizado en la medular. Otro punto alto, en realidad fue el mejor jugador ecuatoriano en el torneo, es el de Jhegson Méndez quien llegó al rol titular para quedarse. Además, se puede ponderar el talento y personalidad de Gonzalo Plata y la consolidación de Ayrton Preciado en el XI, dentro de los experimentados merecen su mención de honor, más allá de la crítica popular, lo hecho por Enner Valencia, Ángel Mena y Robert Arboleda que tuvieron que cargar del barco en un contexto complicado. Para finalizar con lo que se gana con esta Copa, imposible no mencionar a la experiencia competitiva adquirida por esta generación.

Ahora, dentro del saldo negativo también hay varios factores que deben servir de aprendizaje para corregir a tiempo. La irregularidad de los laterales, tanto Angelo Preciado como Pervis Estupiñán, que un día dieron y otro quitaron. El bajo nivel de Moisés Caicedo producto de su inactividad, una realidad que se la puede llevar a todos los jugadores de la selección, es necesario que jueguen en sus equipos para rendir en su mejor nivel.

Otro aspecto preocupante es el poco gol que mostró Ecuador a lo largo de la Copa, ninguno de los nueves pudo ser solución en ese aspecto; ni Enner Valencia, ni Jordy Caicedo, ni Michael Estrada, ni tampoco Leonardo Campana. Hay que trabajar ahí e incluso habrá que mejorar la convocatoria en ese sentido, un equipo sin gol es imposible que compita en las competencias de alto rendimiento.

Luego, además de lo individual, el gran problema actual de Ecuador pasa por lo colectivo y eso es responsabilidad absoluta de Gustavo Alfaro. Tiene una base de jugadores, pero la idea de juego fue variando demasiado en el camino y eso, de cierta forma, confundió al equipo generando dudas que fueron evidentes en la cancha, También existieron errores desde la dirección de campo; ya que en lugar de dar soluciones con los cambios, terminaba haciendo todo lo contrario.

En el balance, como se puede ver, hay de todo un poco, bueno y malo. La pelota pasa ahora a la dirección técnica para recuperar a ese equipo que fue sensación en el continente al inicio de la Eliminatoria, claro que se lo puede hacer, pero para ello no solo se necesitará de la versión más lúcida de Alfaro, sino también de la fortaleza mental de los jugadores y su mejor nivel futbolístico.

Las estadísticas avalan que la participación de Ecuador, si bien no fue la mejor, tampoco fue la peor. Hay muchos números y datos interesantes como el de no haber ganado un solo partido o el de ser la única selección que no perdió vs Brasil. También nos vamos a encontrar que Ecuador fue el tercer seleccionado con mejor porcentaje de posesión durante la fase de grupos, con 55,58 de promedio, solo por detrás de Brasil (61,8) y de Chile (56,65). Esto significa que siempre se ha intentado imponer condiciones. Pero así mismo nos hallaremos con que la Tricolor también fue el que más posesiones perdió con un total de 562, superando ampliamente a todos bajo este rubro y reflejando así las constantes imprecisiones en el equipo.

En conclusión, la Copa puede y debería llegar a servir de mucho para el proceso si es que desde todas las partes -dirigencia, cuerpo técnico y jugadores- se hacen bien las cosas y se toma como experiencia lo bueno y lo malo que te deja este balance. Hay muchísimo por trabajar, corregir y mejorar, pero así también es importante denotar que Ecuador tiene en sus filas a jugadores como Piero Hincapié (19), Jhegson Méndez (24), Gonzalo Plata (20) por nombrar a tres de los más icónicos de la actualidad que invitan al optimismo.

Se vienen las Eliminatorias y es momento de recuperarse, como dicen por ahí el fútbol se cura con fútbol. Esta generación, más temprano que tarde, nos dará las alegrías que tanto hemos esperado; hay talento individual, ya hay experiencia competitiva -mediante esta Copa- y un líder como Gustavo Alfaro que debe volver al origen del proyecto para así, ir a por los resultados a corto plazo y conseguir, poco a poco, los objetivos a largo plazo. Confianza y mesura.

Petronio Valdivieso Vélez

Me gusta hablar de fútbol y algo más. Dirijo y hago de todo un poco en D'Rabona. Me oyen en Kocodrilo Radio. De Loja para el mundo. Trust the process.

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