PAÚL VÉLEZ: UN MACARÁ CON LA BRÚJULA PERDIDA
Dicen que no siempre las segundas partes salen bien, lamentablemente para Macará parece confirmarse que es así, Ángeles Paúl Vélez, quien temporadas atrás era aclamado por todos los hinchas celestes, hoy parece ser un técnico más, que se lleva cánticos en su contra y es detestado por los fanáticos, su regreso al plantel ambateño el 5 de agosto del 2021, no ha sido ni cerca de lo esperado.

Macará viene de casi una temporada y media que no se compara en lo absoluto con lo conseguido años atrás, el Ídolo ambateño pasó de ser un equipo revelación y que era capaz de competir fuerte en los 6 primeros puestos, a una transición Vélez – Favaro – Vélez, que ha costado muchísimo en la tienda celeste y en la carrera del propio Profe Paúl; por esas cosas del fútbol, el DT que se ganó un lugar en la historia de este equipo por llevarlo a sus primeros torneos internacionales, hoy tiene que salir con protección y cuidado del estadio para no encontrarse con los hinchas que piden su salida hace ya varias semanas.
Fue un 2021 agitado para el estratega cuencano, tomando las riendas de Delfín, sin poder plasmar su idea futbolística y regresando a Macará a mitad de temporada, con jugadores que no eran de su preferencia y que, por ende, terminó costando el sacrificio de no conseguir nada como una clasificación a torneo internacional. Ya para este año, con una renovación de plantel en teoría armada por el Profe Vélez, tampoco ha resultado ser la respuesta para una mejora en el juego del equipo y mucho menos en los resultados.

¿Pero, qué sucede en Macará que las cosas no salen bien? Es complicado señalar únicamente a alguien o en este caso al DT y su cuerpo técnico, pues las malas decisiones y bajo rendimiento es de todos quienes conforman el cuadro “guaytambo”, la dirección deportiva volvió a errar una vez más con los extranjeros que llegaron, malas son las comparaciones, pero se nota solo en que temporadas atrás los foráneos fichados, despertaban el interés de más clubes en Ecuador, los del año pasado y de la actualidad, solo se han llevado críticas.
El resto de la plantilla tampoco ha dado la talla de lo esperado, son pocos los nombres que se salvan de ser criticados por el bajo rendimiento o intermitencia cuando fue su turno de saltar al campo de juego y claro está, que en varias oportunidades pese a la explicación de Vélez o de su cuerpo técnico, no se ha entendido el motivo de que algunos jugadores sigan teniendo minutos sobre otros que casi no han jugado, más aún si los resultados siguen siendo los mismos.

El presente de Macará es preocupante pues en doce fechas se han conseguido 9 de 36 puntos posibles y su ubicación en la tabla de posiciones sigue siendo en los últimos puestos, se ha notado que en varios partidos la falta de efectividad ha sido el principal problema del equipo, pues oportunidades de gol han tenido y no han sabido aprovecharlas; sin embargo, otros cotejos también han sido flojos en todas las líneas, tal como el último ante Independiente del Valle, cayendo en más de 10 fueras de juego, jugando con un hombre más toda la segunda mitad y sufriendo un error de su defensa para el gol de la visita, simplemente era un equipo que al empujón y desesperación buscaba empatar.
Son 7 fechas sin ganar, 1 solo gol conseguido (esto gracias a un error del arquero de Gualaceo), los números son rojos y el fantasma del descenso ya empieza a asomarse por Ambato, es difícil pensar que este equipo podrá mejorar tan solo con la incorporación de 2 o 3 jugadores nuevos, Paúl Vélez sigue en la cuerda floja, la relación con casi toda la hinchada está rota, y si bien la dirigencia le ha seguido dando la confianza, las razones para su continuidad se van terminando.
Es imposible olvidar todo lo que logró el Profe Vélez durante su primera etapa, su nombre queda escrito en los libros para la historia, pero actualmente ya son pocos los créditos para que siga en el banquillo, podemos decir que continuar así cada semana, es alargar el sufrimiento de un paciente que se mantiene vivo solo por el oxígeno; no obstante, cambiar y hacer una limpia a mitad de temporada también sería una moneda al aire, te puede salir bien o mal, sin embargo, ante la nula mejora, parece quedar como única opción.