QUE LA GENTE CREA, PORQUE TIENE CON QUÉ CREER

Momento de hablar sobre la cantidad de talento con que la nueva generación del fútbol ecuatoriano viene cargada y que, poco a poco, se va posicionando en el fútbol de primer nivel en diferentes partes del mundo. No son nombres puntuales ni tampoco ‘solo’ es el equipo de Jorge Célico que quedó tercero en el Mundial Sub 20 de 2019 como muchos creen, sino que más bien es una reunión de grandes potencialidades que generan una ilusión bastante grande. “Que la gente crea, porque tiene con qué creer”, es el titular de este artículo, haciendo eco a la famosa frase de Marcelo Gallardo, para así poner en contexto la realidad de la nueva camada que a nivel individual promete hacer historia y, esperemos, en lo colectivo a nivel selección sea igual. Dependerá de las cabezas; cuerpo técnico y directivos, el aprovechar o no a esta generación dorada.
El fútbol ecuatoriano siempre ha estado lleno de buenos talentos, eso lo sabemos todos, la diferencia en esta ocasión es que ha coincidido o, mejor dicho, es que este es el resultado de todo un proceso mucho mejor trabajado que en épocas anteriores a nivel formativo. Y eso que aún quedan un montón de cosas por corregir, pero el direccionamiento que han dado equipos como Independiente del Valle o el trabajo del mismo Jorge Célico en las categorías menores de la selección han permitido que esa calidad característica del futbolista ecuatoriano empiece a ser aprovechada de una vez por todas.
Y ya que hablamos del trabajo de Independiente del Valle y de Jorge Célico, es oportuno remarcar que en estos casos además de lograr lo más importante que es formar grandes futbolistas, a la vez han sabido dar resultados confiando en estos procesos. No nos tenemos que ir muy lejos para reflejar aquello, pues 2019 fue un año muy positivo para el fútbol ecuatoriano. IDV campeón de la Copa Sudamericana con una base juvenil y Ecuador campeón Sudamericano y tercer lugar Mundial en la categoría Sub 20 con prospectos de magníficos jugadores.
Pero lo importante es que no fue un seleccionado de jugadores puntuales, sino que a estos los acompañan puntos individuales ya más maduros -pero aún muy jóvenes- y también una generación Sub 17 muy potente. En conclusión, Ecuador hoy en día está nutrido por varias generaciones jóvenes de muy buenos futbolistas que, incluso, aún no han llegado a su techo. El futuro del fútbol ecuatoriano y, obviamente, la selección es muy prometedor por la cantidad de jugadores talentosos que han salido en los últimos años.
Además, hay un plus bastante significativo sobre esta nueva generación y es que, de entrada, vienen dejando sensaciones de tener un chip diferente, es decir, se nota una mentalidad totalmente opuesta a la del futbolista ecuatoriano promedio. El gran problema del jugador tricolor a lo largo de la historia nunca ha estado en los pies, sino más bien en la cabeza; hay un sinnúmero de ejemplos de jugadores nacionales que se perdieron por no saber enfocarse. Pero parece que estos chicos que han ido surgiendo en la era reciente, han entendido lo que significa ser un profesional y también se han dado cuenta de su potencial, y lo que pueden llegar a ser si se lo proponen. Por eso, no es casualidad que muchos de estos jugadores jóvenes ya estén posicionados en el primer plantel de sus respectivos equipos a nivel local y, varios más, incluso ya hayan dado el salto al exterior a tan temprana edad.
Y, justo ahí, está la verdadera prueba de fuego para toda esta camada; si logran consolidar una carrera fuera del país y no están de regreso a los seis meses como estamos acostumbrados, podremos afirmar que estamos en frente de una generación talentosa, pero con una mentalidad diferente que debería cambiar la historia del fútbol ecuatoriano para bien. Lo que han hecho nos invita a prever que será así, no por nada cada vez más ligas y equipos alrededor del mundo se están fijando en Ecuador como un lugar donde reclutar joyas.

Hay una lista inmensa con nombres muy potentes, por lo que vamos a tratar de elegir los más destacados o, en su defecto, los que más vienen dando de hablar. Ninguno supera los 23 años y ya muchos de ellos tienen un largo recorrido, pero lo más importante es el potencial que ofrecen. Así que vamos con algunos nombres de esta nueva camada, la denominada generación dorada del fútbol ecuatoriano.
Alan Franco

Un jugador que entiende el juego a la perfección, mediocentro completísimo para el continente. Fue figura del Independiente del Valle campeón de la Copa Sudamericana, lo cual le permitió dar el salto al fútbol brasileño donde recientemente fichó por Atlético Mineiro. Ser dirigido por un técnico de las características de Sampaoli le cae a la perfección para culminar su formación como futbolista. Recién tiene 21 años, futuro prometedor.
Pervis Estupiñán

A sus 22 años se ha logrado consolidar en un fútbol de élite como el español, es titular indiscutido en el Osasuna y se ha convertido en el lateral revelación de La Liga. Jugador de muchísima potencia, capaz de hacer toda la banda izquierda por su impactante físico; lateral por naturaleza, pero extremo por vocación. Se perfila muy bien al ataque, aunque a veces termina sufriendo en el retroceso. Si logra corregir ciertos aspectos defensivos, estamos en frente de un proyecto de lateral top; no por nada equipos como United, Barça o Atlético ya se han fijado en él.
Leonardo Campana

El delantero sensación de la generación que se ganó el corazón de todos los ecuatorianos; fue la gran figura y el máximo artillero durante el Sudamericano y aunque en el MundialU20 no pudo marcar, reafirmó que es un jugador de cualidades más que interesantes. Formado en Barcelona SC, ya dio el salto a los Wolves en la Premier donde pelea el puesto con un jugador de la categoría de Raúl Jiménez. Ha dejado destellos de muchísima calidad técnica para ser nueve y, además, tiene la mentalidad de un verdadero profesional.
Kike Saverio

Jugador de la cantera del FC Barcelona, poco más que agregar como carta de presentación. Ha deslumbrado por su capacidad técnica en el equipo filial, por lo que incluso ya ha tenido la oportunidad de entrenar en el primer equipo junto a Messi y compañía. Su futuro es incierto, pues aún no renueva con el club blaugrana, pero si hay algo claro es que estamos ante un jugador diferente de esos que no sobran en Ecuador. Extremo izquierdo muy desequilibrante.
Johan Mina

El jugador más joven de esta lista, apenas tiene 18 años y ya fichó por un club como el Werder Bremen de la Bundesliga. Sin dudas, es un elemento con las condiciones necesarias para ser crack. Su aparición en la tricolor Sub 17 fue letal, formado en Emelec pero aún no ha tenido minutos en el fútbol profesional. Si logra consolidarse en Alemania, tiene el talento para hacer una carrera larga en Europa.
Gonzalo Plata

Otra de las figuras de ese emblemático equipo de Jorge Célico, salido de la cantera de Independiente del Valle. Desde el primer partido mostró movimientos diferentes, además de que lo caracteriza ese atrevimiento a la hora de encarar. Es una bala por la banda derecha muy difícil de parar por velocidad y, más que nada, habilidad. De a poco se ha ido ganando un lugar en el Sporting de Lisboa, por lo que está llamado a ser uno de los referentes de esta generación.
José Cifuentes

Probablemente el mejor jugador que tuvo Ecuador en la cita mundialista de Polonia 2019, líder dentro y fuera de la cancha. Un mediocampista todoterreno, que cumple en diferentes funciones; capaz de dar equilibrio en el juego y a la vez encargarse de la creación inicial. Sus buenas actuaciones en la MiniTri le significaron ser fichado por Los Angeles FC de la MLS. Un primer paso en el exterior muy coherente para sus características de juego, tiene el enfoque necesario para llegar realmente lejos.
Jhegson Méndez

Uno de los jugadores con más experiencia de esta lista, en realidad muchos se sorprenderán de verlo aquí, pero es que recién tiene 23 años. Otro más formado por IDV, desde el año pasado juega en el Orlando City y a su temprana edad ya tiene un largo recorrido en la selección mayor donde es indiscutido en el mediocampo. Llamado a ser el líder de esta camada, cualidades dentro de la cancha le sobran. Lo ideal sería que pronto de el próximo paso en su carrera, luego de estos fructíferos días de formación en la MLS.
Diego Palacios

Lateral izquierdo que con 20 años ya tiene bajo sus hombros el haber pasado por el fútbol de Ecuador, Alemania y Estados Unidos; Aucas, Willem II y Los Ángeles FC, respectivamente. Un recorrido muy pertinente para su desarrollo integral, esto sin tomar en cuenta que fue uno de los puntos más altos de la selección ecuatoriana Sub 20. Sólido en defensa y un acompañante perfecto para el atacante, en fin, un jugador muy cumplidor que aún no topa techo.
Jhon Jairo Sánchez

Baluarte fundamental para la consecución de la Copa Sudamericana 2019 por parte de Independiente de Valle, un jugador multifuncional capaz de rendir donde lo pongan. Lateral, extremo y hasta de interior, siempre cumplió. Pero donde más se explota sus virtudes es tirado a la banda con espacio para aprovechar su velocidad, teniendo la posibilidad de meterse por dentro y finalizar. Jugador muy picante y recién va a cumplir los 21 años.
Jordan Sierra

Consolidado en el fútbol mexicano, su aparición en el Sudamericano de 2017 lo llevó a ser fichado por Tigres. Inició en Manta y Delfín, al llegar a México fue a préstamo a Lobos y posteriormente a Querétaro donde mostró un gran nivel que le permitió volver al club donde es compañero de Enner Valencia. Mediocentro rendidor de características muy interesantes, de esos que si o si tiene que ser tomados en cuenta pensando en el proceso renovación de la selección.
Stiven Plaza

Cerramos esta lista con uno de los jugadores de mayor potencial de esta generación, lamentablemente las lesiones están haciendo que se pierda. Pero recién tiene 21 años y tiene la fuerza de voluntad para reivindicarse, además de que posee la confianza de Ronaldo Nazario en el Valladolid. Si los problemas físicos se quedan a un lado, estamos hablando sobre un delantero con cualidades técnicas de talla mundial, uno más formado en IDV.

Y así podríamos continuar con muchos más prospectos interesantes como Emerson Espinoza, Jordan Rezabala, Moisés Ramírez, Jeremy Sarmiento, Moisés Caicedo, Luis Segovia, Anthony Landazuri, Angelo Preaciado, Sergio Quintero, Jordy Alcivar, Jackson Porozo, Alejandro Cabeza, Jordy Caicedo, Joao Rojas, Felix Torres, entre tantos y tantos más. La lista es interminable y que quede claro, ninguno de estos elementos supera los 23 años. Es decir, apenas están en etapa de formación y ya muchos se van consolidando poco a poco. El objetivo del artículo es ese, demostrar que se viene una generación destinada a cambiar la historia del fútbol ecuatoriano, seguramente no triunfarán todos estos nombres, pero si que llegarán muchos. Es una camada diferente; llena de talento, sí, pero también con hambre de gloria y esa capacidad mental tan necesaria en el futbolista tricolor para enfocarse.
En algunos años descubriremos el desenlace de estos jóvenes jugadores, pero el aprovecharla para hacer grandes cosas a nivel selección pasará más por el lado de los dirigentes. Si hay un proyecto mediamente serio, como al menos se pinta en la actual FEF, no hay dudas de que estos muchachos pondrán el nombre de Ecuador en lo más alto. Ojalá y así sea, escrito queda.
Felicitaciones por el excelente artículo investigativo sobre la nueva generación de jóvenes futbolistas ecuatorianos. Tenemos nuevamente suficientes motivos para volver a creer.