Gabriel Cortez: De esas locuras que arruinan carreras

Si bien es cierto, nadie tiene el derecho de criticar la vida de los demás. Al ser simples seres humanos, estamos sujetos al constante riesgo de cometer errores, y a veces, estos responden a diversos aspectos que tal vez no los conozcamos. Es por eso que no voy a opinar sobre la persona, sino sobre el profesional que todos conocemos.

Hay un caso en un país de Sudamérica que me recuerda mucho al del ‘Loco’ Cortez. Un episodio en específico que lo tocaré brevemente para ilustrar el tema.

Ricardo Centurión, jugador argentino que ha pasado por Boca, Racing, Genoa de Italia, Vélez, Sao Paulo, entre otros; tiene una enorme calidad a la hora de jugar al fútbol. Su problema: su temperamento y su gusto por la vida nocturna.

En un programa de la televisión argentina llamado 90 Minutos, Óscar Ruggeri, histórico de varios grandes de Argentina y la propia selección; tuvo una charla con este jugador donde le decía que como profesional del fútbol, debe comportarse, acostarse temprano, cuidar su físico, ser respetuoso con los directores técnicos, y muchos otros consejos que serían ORO para cualquier jugador que inicia su carrera. ¿La respuesta de Centurión ante esto?
“Yo a la noche no tengo sueño, tengo ganas de salir a tomar algo todos los días”

Este tipo de pensamiento es el que ha condenado a que muchos futbolistas con condiciones superiores, a lo largo de la historia, se pierdan en el camino y queden relegados al olvido; cuando su suerte pudo haber sido muy distinta si se hubiesen aplicado.

Gabriel es un tremendo jugador. Tiene una gran calidad que la ha demostrado a lo largo de su carrera. Un jugador desde muy joven, en sus inicios con IDV, daba muy buenas impresiones y se ganó un espacio en aquel equipo que todos conocemos por su trabajo impecable en divisiones formativas. Y Cortez es sin duda uno de sus mejores resultados, en lo deportivo.

Recalco lo último pues no salió de la manera más elegante del cuadro rayado, donde en un partido ante Emelec en la parte final del torneo 2017 salió expulsado, insultó al cuerpo arbitral, fue suspendido en el campeonato, fue separado del primer plantel y suspendido por el resto de la temporada en una clara muestra de la poca paciencia que le quedaba a la directiva de aquel entonces hacia él; además, el jugador en un medio de comunicación mencionó que no quería renovar con el cuadro del valle pues tenía propuestas desde México y de Barcelona SC, club del cual ha confesado ser hincha.

Sumado a esto, Cortez y otros 4 elementos de la selección ecuatoriana escaparon de la concentración previo al encuentro con Argentina por eliminatorias al Mundial de Rusia 2018, donde Ecuador ya no tenía mayores posibilidades de acceder a la cita mundialista. Esto fue suficiente motivo para que el presidente de la FEF de aquel entonces, Carlos Villacís, junto con los demás miembros del directorio, resuelvan separarlos de las convocatorias a la selección nacional indefinidamente.

Tener a Cortez en cancha es sinónimo de peligro, de buen fútbol y calidad; pese a los distintos problemas en los que ha sido protagonista. Es por esto que tras su salida del club de Sangolquí y su paso por el Lobos BUAP de México, regresa para formar parte de las filas de Emelec.

Quien haya visto la Explosión Azul del año 2019, me dará la razón al decir que Cortez fue el mejor de la cancha por mucho. Dejó muy buenas sensaciones y parecía que se iba a afianzar en el equipo eléctrico. Era un muy prometedor inicio de temporada.

Arrancó bien el campeonato, incluso marcando gol en el primer partido. Venía haciendo las cosas bien, pero después de un tiempo, perdió el espacio en el equipo titular y muchos pedían explicaciones. Bueno, pues Wacho Villón a través de su cuenta de Twitter daría la siguiente razón.

Poco después se va Soso, llega Rescalvo, con quien vuelve a tener minutos y confianza. Las cosas iban bien para él. Meses después, en un partido decisivo para Emelec, exactamente aquel encuentro ante Macará por los playoffs en 2019, Cortez ingresó al minuto 77′, al 80′ da la asistencia para el gol con el que Emelec avanzaba de fase, al 83′ Macará descuenta, y al 88′ es expulsado por la calentura del momento que provocó una mala reacción del entonces elemento azul.

Ahora en Botafogo, Cortez tiene un nuevo episodio polémico. Realizó un directo a través de una de sus cuentas en redes sociales ingiriendo bebidas alcohólicas junto con amigos y alabando a Flamengo, clásico rival del Fogão. Esto, sumado a varias muestras de desinterés e impuntualidad, provocaron que sea notificado que no entraba en los planes del DT para el resto de la temporada.

¿Por qué pongo todos estos episodios sobre la mesa? Porque hay que entender que lo que pasó con Gabriel en Botafogo no es algo aislado. Es un episodio más de los tantos que ha tenido el ‘Loco’ a lo largo de su carrera. Es un extraordinario futbolista, pero su temperamento ha provocado que sea sancionado o expulsado cuando sus equipos lo han necesitado, sus malas decisiones lo han alejado de la Selección, y ahora que ha tenido la oportunidad de ir al exterior a un equipo respetable de Brasil; nuevamente comete errores que le cuestan la salida del equipo.

Si bien es cierto, siempre ha tenido la valentía para reconocer sus errores y disculparse, pero el motivo de pedir una disculpa es aprender de ello y tratar de no volver a caer en lo mismo.

Tiene 24 años, es joven, aún hay tiempo para poder recomponer el camino y entender que las oportunidades que ha tenido Cortez, tal vez las aprovecharía mejor algún muchacho que tuvo que abandonar el fútbol por dedicarse al estudio o porque debía mantener a su familia. No cualquiera sale de una cantera como IDV y se consolida en el primer plantel, luego llega a México, luego a Emelec, a Botafogo y la selección; pero qué sería de Gabriel si hubiese tomado las decisiones correctas.

Este tipo de situaciones no les gusta a los presidentes de los clubes ni a los directores técnicos, quienes por supuesto tienen en mente todas estas polémicas al analizar carpetas de jugadores a incorporar a sus clubes. Esto le hace un terrible daño a él mismo, pues habrán pocos clubes que se interesen en él sabiendo lo que puede llegar a pasar ya estando en el equipo. Quiérase o no, esto afecta a su carrera.

Ahora esto nos lleva a otro planteamiento, pues no es el único caso de un futbolista de gran calidad pero con problemas externos y sería injusto nombrarlo solo a Cortez. Está el caso de Billy Arce, Jaime Iván Kaviedes, Armando Paredes, Michael Arroyo; entre otros. Por lo que creo fundamental, que desde las divisiones inferiores se forme a los jugadores de una manera en la que eviten los excesos, las faltas de disciplina, los escándalos, la vida nocturna; para que puedan tener una carrera tranquila donde destaquen por su calidad, y no por problemas como los aquí mencionados.

Es importante dar seguimiento a estos casos y tratarlos a temprana edad. De esa manera, se evitan estos episodios donde vemos a grandes futbolistas perderse en el camino y quedarnos con la pregunta: ¿Qué hubiera sido de él si se dedicaba como debía?

Por su bien y el de quienes disfrutamos verlo en cancha, espero de todo corazón que recupere el rumbo, aprenda de estos errores y aproveche estas oportunidades que le ha dado la vida y la habilidad que tiene para jugar a la pelota. Que la cura para su ‘locura’ no sea ver lo que ha desperdiciado y se arrepienta cuando ya no haya tiempo.

Mauro Alulema

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