El regreso de un viejo conocido

Este año han pasado muchas cosas en el fútbol ecuatoriano por el caso de la pandemia, jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes despedidos, crisis económicas y más. Pero si de algo bueno podemos mencionar es el retorno de equipos que han dejado alguna huella en este deporte. Primero el 9 de Octubre, club que hace un par de años jugó segunda categoría y con una buena administración logró ascender y acentuarse en la Sere “B”. Ahora como noticia principal aparece la vuelta de un viejo conocido como lo es el Filanbanco.

El club guayaquileño fue fundado en el año 1979 por Nahim Isaías, un importante banquero de muchos recursos económicos que sacó su equipo de fútbol. Luego de tener en su poder canales de televisón, radios, diarios y varias empresas, le faltba ser partícipe de un equipo deportivo. Este club contaba con todos los beneficios, deportivos y administrativos. Para otros sería difícil sacar una institución deportiva y tenerla bien administrada de la noche a la mañana, pero aquí fue la excepción porque recursos habían de sobra.

Los primeros pasos y logros del equipo banquero fueron unas experiencias internacionales. Obtuvieron la Copa Amistad en 1984 y Copa Dana en 1985, el entrenador para ese entonces fue José Yagual (+) luego también participó Eduardo Macías, un director técnico muy capaz. De este equipo se logró sacar a varios futbolistas a clubes grandes del país. Era un club que tenía todo y paso a paso pudieron jugar la primera divisón en el fútbol ecuatoriano.

El equipo naranja siempre tuvo en sus filas grandes jugadores, cuando compraban en el mercado local no dudaban en ponerle precios exorbitantes para que fichen al jugador pedido, sin embargo no era impedimento y se hacían de los derechos del jugador. Marcelo Hurtado, Ubaldo Quinteros, Orly Klinger, Luis Capurro, y muchos más.

Logros importantes

El palmarés del club banquero son una Liga Amateur en 1981 como torneo provincial, en Segunda categoría logró el ascenso invicto y en primera categoría obtuvo un subcampeonato en 1987. Aparte de los dos títulos internacionales amistosos que sirvieron de preparación y para sacar el mejor potencial de sus jugadores.

Un equipo que tuvo un juego llamativo y grandes figuras que luego siguieron sus pasos en otros clubes más importantes y longevos del fútbol ecuatoriano. Tenían mucho reconocimiento debido a que el dueño del equipo también era dueño de tantos medios donde obtenía mucha publicidad para su club.

Si se va, vuelve

En 1989 un alto directivo como Miguel Baduy renuncia irrevocablemente al cargo y es allí donde empieza la declive del club. Las inversiones ya no eran las mismas, los jugadores de renombre y gran talla futbolística eran tranferidos a otros equipos. Filanbanco ya no era la sensación en el fútbol ecuatoriano, tras una década de gran inversión y sin tener grandes logros deportivos, la apuesta a los juveniles fue lo principal, pero no lo esencial.

Cuando el equipo ya se veía sin chances de nada sino de descender, Filanbanco cede su franquicia a Valdez Sporting Club, dando a su gran base de jugadores. En 1997 desaparece totalmente del mapa, tenían otras actividades deportivas, sin embargo, no era lo suficientemente fructíferas.

Finalmente luego de 30 años de haber participado en un torneo oficial, el equipo naranja volvería a segunda categoría a buscar el ascenso y pelear por conseguir lo que un día fueron. Este equipo genera expectativas por lo que un día fue, pero esperamos que como club guayaquileño tenga la dedicación suficiente y buen trabajo que lo ubiquen en los puestos estelares, tal vez con menor inversión, pero con muchas ganas de triunfar.

Daniel Layana

2 comentarios en «El regreso de un viejo conocido»

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