El ‘Ciclón’: Poderosa tormenta un día, simple brisa al siguiente

Después de que Cumbicus tomó el rumbo del equipo, luego de la salida de su predecesor Darío Franco, se ha podido ver un rostro totalmente diferente en el equipo riobambeño. Una patata caliente que tal vez no muchos querrían agarrar, pero que el lojano lo hizo con valentía.

En un balance numérico, hasta el día de hoy, Geovanny ha dirigido 21 partidos. De los cuales ha ganado 7, ha empatado 3 y ha perdido 11. Nada mal, ¿cierto?

Geovanny Cumbicus y jugadores de CDOlmedo. Fuente: ElDeportivo

Teniendo en cuenta el peso de los rivales a los que ha vencido: Independiente del Valle, Delfín, Aucas, Técnico Universitario, Deportivo Cuenca (en escritorio), Barcelona y Universidad Católica; es algo bastante valorable. En estos partidos, Olmedo ha sacado su poderío y ha vencido categóricamente a sus rivales. Pero pierde puntos donde no debería, y es aquí donde entramos con el análisis.

Olmedo en modo tormenta

Es muy digno de aplaudir al director del ‘Ciclón’ la actitud que ha inyectado en los jugadores. En todos los partidos se puede ver un equipo que sale a ganar los partidos y que ha mejorado mucho en lo táctico y en lo grupal. Es un equipo que se entiende bien, que combina bien y que compite hasta el último segundo del partido; jamás se esconde.

Ha potenciado a jugadores como Miguel Segura, Jesi Godoy, Jeison Domínguez, Gabriel Cevallos; y ha encontrado en las individualidades de los llamados a ser referentes, tales como: Willian Cevallos, Marcos Romero, Luis Bolaños, Kevin Mina; un colchón de rendimiento y corazón que ha dado muy buenos frutos.

Jugadores de Olmedo e IDV disputando un balón en la victoria de los riobambeños ante los rayados.
Fuente: CanchaEcuador

Es un equipo que ha encontrado a un portero que ha venido haciendo honor al apellido Cevallos, seguridad en la dupla de centrales Sainz – Mallitasig, seguridad en salida y marca con los laterales Montaño – Segura, dominio del medio campo con Jesi Godoy, remate fuerte, quite seguro y organización de ataque en Cevallos, velocidad y habilidad por derecha con Romero, recuperó a un Posligua que venía desmejorado, y adelante a un Joao Paredes que muchos temíamos de si podía completar los 90’ minutos por su condición cardíaca pero queha sorprendido por la potencia, pivoteo y recursos que le da al ataque del ‘Ciclón’. Además de ello, el recambio que por lo general funciona bien y son solución dentro del partido como Kevin Mina, Luis Bolaños; entre los más destacados.

Además su flamante incorporación, Jorge Detona, que parece ha entendido bien su rol en la cancha y ha sido un aporte. De Vidal no puedo opinar demasiado pues solo hemos podido ver 45 minutos hasta el momento, pero en lo poco que jugó, demostró condiciones.

El ciclón en modo brisa


Olmedo ha hecho muy buenos partidos esta temporada y ha sacado adelante partidos que muchos lo han visto derrotados desde el arranque. Pero, en contraste, así mismo ha demostrado tener varias falencias que han sido determinantes para que esté en la posición que está.

Tal vez uno de los pocos ‘peros’ de este equipo, es que puede ser que hayan hecho un gran partido, pero el resultado se les escapa al final del mismo o son partidos que los puede sacar adelante, pero terminan en división de honores.

En su debut como DT, Olmedo enfrenta a la Liga de Quito de Repetto. Empieza perdiéndolo desde el minuto 1’, pero sorprendentemente, Olmedo se repone y se pone por encima en el marcador. Sin embargo, Liga encuentra fuerzas otra vez y lo termina dando vuelta otra vez. Y esto es solo un ejemplo de cómo sería la temporada del ‘Ciclón’ si cerrara los partidos de buena manera.

Se le han escapado puntos contra  El Nacional en Quito y Riobamba, Guayaquil City en condición de local, visitando a Orense y a Aucas. ¿Se dan cuenta por dónde más o menos va el asunto?

Olmedo este año ha vencido a rivales que dentro de los papeles son superiores y los enumeré en el tercer párrafo de este escrito, pero ha cedido puntos con rivales que están o a la par o en un rendimiento inferior.

Los graves problemas que tiene el Ciclón, es que se nota mucho las ausencias de sus figuras pues dependen mucho de W. Cevallos, Romero y Sainz. Son los jugadores que no le pueden faltar al plantel titular de los riobambeños por todo lo que significan en la cancha, y cuando no están en la misma, se ven las falencias que los alternantes no pueden cubrir.

Existen también ciertos momentos de falta de coordinación en la zona defensiva, y se pudo ver en el partido contra los ‘albos’ donde los delanteros hicieron lo que quisieron en el área olmedina. Y ese es otro punto, no siempre se hacen grandes partidos. Hay partidos buenos y otros pésimos, donde son dominados durante todo el partido y salen a relucir todos los baches que tiene.

Sin embargo, el problema más fuerte y que sabemos se lo trabaja todas las semanas, es la falta de definición en el arco rival. ¿Dónde estaría Olmedo hoy en día si convirtiera los goles imposibles que erra? Y es precisamente uno de los motivos por los que se le terminan escapando los partidos. Porque tiene actualmente 5 elementos como referentes de ataque: Joao Paredes, Jorge Detona, Kevin Mina, Carlos Espinoza y Patricio Vidal; pero no por traer más delanteros vas a convertir más goles. Es un aspecto que preocupa mucho pues Olmedo necesita mucho de esos goles que no se convierten y le terminan costando puntos importantes.

Jugadores de LDU Quito celebrando uno de los tantos para su victoria visitando a Olmedo. Fuente: Metro Ecuador


Se va terminando el campeonato y con ello, el objetivo de clasificar a un torneo internacional después de varios años de sequía. Fue un ofrecimiento al principio del año pero todo apunta a que será un equipo que permanecerá en ese limbo de no bajar, de no subir, y de no llegar. Una pena realmente, pues el trabajo de Cumbicus al mando de la institución centenaria ha sido muy digno de destacar desde diversos aspectos; pero que la falta de definición le va a terminar costando ese sueño de ver a Olmedo otra vez en una competencia continental.

Esperemos y auguramos mejores días y años para el Ciclón de los Andes, aquel equipo que supo ganarse el respeto del país entero en el 2000, pero que está muy lejos de volver a serlo. Al menos por ahora.

Mauro Alulema

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