ECUADOR 2-1 BOLIVIA: MONÓLOGO DE LA TRI
La espera terminó. Luego de cuatro meses, la goleada histórica a Colombia en Quito y la suspensión de la quinta y sexta fecha de eliminatorias, el “equipo de todos” volvía a tener actividad enfrentando a Bolivia, aprovechando la fecha FIFA como excusa perfecta para evaluar rendimientos, probar jugadores, confirmar o reafirmar una idea de juego, todo esto, a 63 días del próximo partido oficial de La Tri.
Alfaro paró en cancha un 4-2-3-1, mismo sistema táctico que utilizó en el partido amistoso que empató contra Aucas el pasado jueves. Domínguez; Perlaza, Torres, León, Quiónez; Arroyo, Noboa; Martínez, Mena, Carabalí; Estrada. Equipo ofensivo. A priori, salidas rápidas por las bandas, microsociedades, juego a un toque, transiciones veloces, generación y definición. En frente, una de las selecciones que menor avance ha tenido en los últimos años. La Bolivia de Farías que fue un bostezo en la cancha de Independiente del Valle.
Minuto 3 y Ecuador ya adelantó líneas y fue a presionar la salida boliviana, obligando al error. Algo de lo que ya vimos en el Rodrigo Paz Delgado ante los cafeteros.
Cristhian Noboa y su homenaje al fútbol ecuatoriano que no lo veíamos desde un hace rato largo ya. Le bastaron un par de minutos en cancha para demostrar que es un jugador de esos que, por más que pasen los años, no te puedes desprender. Hoy Alfaro le dio más libertad, ubicándolo delante de Dixon Arroyo y ante la poca presión y resistencia del rival, se empezó a convertir en la figura. Zona de confort para el “Zar”. Los pases cruzados buscando a los extremos (Carabalí, Mena/Fidel) fue lo más peligroso del primer tiempo.

El desarrollo del partido pintaba para un baile tricolor. Mena arrancó como media punta, Fidel por fuera, pero el ex Barcelona no se encontró nunca. Se notaba cierta incomodidad con el puesto, sobre todo cuando en este último tiempo se acostumbró a jugar muy cerca y de frente al área. Variaciones tácticas: Mena a la derecha y Fidel detrás de Estrada. Mejoró Ecuador, pero seguía sin esa efectividad que se necesita para lograr el grito sagrado.
Hasta aquí no se nombró a Bolivia y es que los del altiplano no pasaron la mitad de la cancha. Transcurrían 24 minutos y el dominio tricolor era evidente, pero ¿sirve sin efectividad? Bueno, pasaron 3 minutos de aquello y la figura del partido inició la jugada del gol. Con Arroyo arrimado a la derecha y Noboa metido entre los centrales, agarró la pelota, sumó metros, levantó la cabeza y encontró libre a Perlaza por la derecha, que en modo Delfín, metió un centro como con la mano a Martínez que no pudo conectar de lleno, sin embargo, el horror del arquero Rojas le permitió a Fidel capitalizar el rebote y marcar la primera.

La grata sorpresa de la tarde estuvo por la banda izquierda. José Carabalí sumó sus primeros minutos oficiales con la camiseta de Ecuador y dejó sensaciones más que positivas. Se jugaban 39’ y una nueva opción clara para el combinado tricolor. Mena y Fidel, la variante táctica que más se repitió en la tarde; Ángel, que volvió a jugar por dentro, metió una pelota a las espaldas de Bejarano para que Carabalí gane la raya y levante el centro que no encontró a Estrada en la ruta al gol.
Se cerraba la primera parte y un pelotazo de Arce a las espaldas de León encontraría al histórico Marcelo Martins que remató de media vuelta. Domínguez controló la primera llegada visitante.
El complemento fue más de lo mismo, Ecuador muy adelantado y Bolivia intentando resistir hasta donde sus jugadores lo puedan lograr. Si algo cambió en relación a las presentaciones en eliminatorias fueron los pelotazos al 9; hoy dieron resultado. La incesante búsqueda al delantero del Toluca mexicano volvió a generar una acción de peligro, el rebote para Mena y la pelota que se estrellaba en el vertical. Estaba al caer la segunda.
La asfixiante marca que ordenó Alfaro, volvió a dar frutos. Todo Ecuador detrás de la línea de la pelota y con Estrada como primer defensor en la salida del rival. De Michael para Fidel, pared, horror defensivo de Montero que pifió la pelota y, sin dudar y con una categoría magistral, Estrada marcaba la segunda. A placer.
Partidos amistosos son sinónimo de prueba-acierto-error. Era el turno para los campeones sudamericanos: Plata y Campana, y con ello la reubicación de Carabalí como lateral por la izquierda ante la salida de Leonel Quiñónez que tuvo una pobre presentación ante un rival que no lo atacó nunca. Fidel, ahora, por la izquierda; Plata por la derecha y; el media punta, Ángel Mena. Empezaba el show de Gonzalo.
Llegó el momento del debut más mediático de los últimos tiempos, Damián Díaz con la camiseta de Ecuador en un partido oficial. Le dieron la número 17 pero jugó como 10 y en la primera que tuvo casi la manda a guardar. Antes, una gran jugada de Plata que, agarró la pelota en su campo, apiló rivales, fue desde la derecha hacia el centro y habilitó al argentino que vivía un sueño si el balón ingresaba. A Gonzalo le ven el número siempre.

No podemos mantener el 0
La tarea pendiente de Ecuador en lo que lleva el ciclo Alfaro es mantener el arco en cero durante los 90 minutos. Le han marcado 7 goles en 5 partidos, es decir un gol cada 64 minutos. Hoy, cuando el partido moría y no había la más mínima posibilidad de que Bolivia descontara el marcador, pues apenas había pateado una vez al arco y, tras una desatención en el fondo ecuatoriano, los visitantes marcarían el 2-1 definitivo. Una jugada sin historia que nació de un lateral y con habilitación de Martins, que aguantó la marca de Torres, Rodrigo Ramallo sacó un derechazo que venció a Dominguez. Final del partido.

Si bien, Bolivia no fue el rival que exigió a Ecuador, esta clase de partidos sirven para sacar conclusiones a nivel individual. A falta de 3 meses y un poco más para el reinicio de las eliminatorias e inicio de la Copa América, Gustavo Alfaro tiene una lista de no menos de 35 jugadores convocables y un panorama muchísmo más claro de cara a lo que se viene. Hay que seguir confiando.

