Antonio Valencia y cómo su imagen tuvo un giro de 360º tras su salida del United
Recientemente se cumplió el primer año de lo que significó el último partido de Antonio Valencia con la camiseta del Manchester United, el 12 de mayo de 2019 para ser exactos el ecuatoriano se despedía de Old Trafford. Fueron diez años en los que, sin lugar a duda, marcó una época y por ello desde Inglaterra lo recuerdan con mucho cariño.
Sin embargo, lo curioso de todo esto es cómo 365 días después de haber salido del club inglés, su imagen ha cambiado por completo y la opinión pública del Ecuador ya no lo ve con el mismo respeto de antes, pero, ¿qué pasó en tan poco tiempo para que suceda algo así?
Vamos a tratar de resolver esta interrogante en las siguientes líneas, pues resulta increíble que el jugador más exitoso en Europa que ha tenido el fútbol ecuatoriano en toda su historia sea visto de tal forma. Hay que decirlo, es un suceso que resume en parte la cultura del ecuatoriano; por ahí muchas veces nos quedamos más con lo negativo y nos olvidamos de todo lo demás.
Y esto ha sido lo que ha pasado con Valencia, el futbolero ecuatoriano en general se queda simplemente con lo que ha pasado en el último año y se olvida de lo anterior. La memoria es muy frágil, por eso para poner en contexto la situación que vive el Toño actualmente con la opinión general, vamos a recopilar un texto que escribí apenas salió del United donde se resume su estancia en el fútbol inglés y, luego, también consideramos lo que ha pasado desde su regreso a Ecuador:
El paso de Antonio Valencia en Manchester

Mantenerse durante diez años en uno de los equipos más grandes e importantes del mundo no es nada fácil, un reto que está al alcance de muy pocos. Más aún en una época en la que el Manchester United ha estado en constante renovación, tanto de jugadores como de entrenadores.
El ritmo caótico de la Premier siempre te exige al máximo, por lo que el Toño tuvo que reinventarse en diferentes posiciones, terminó rindiendo en todas. En su paso fue dirigido por cinco técnicos, a base de trabajo se ganó la confianza y el respeto de todos.
En su estancia en Manchester pasó por varias dificultades, entre ellas, una lesión grave en su segundo año, cambio de su posición natural y también tuvo que lidiar con cuerpos técnicos que en primera instancia no contaban con él. Se sobrepuso a todo. Un profesional a carta cabal, guste o no en la actualidad, es la realidad de su paso por Europa.
Pero vamos paso a paso, y para eso viajaremos hasta junio de 2009, cuando Valencia fichó por el United. El gran Sir Alex Ferguson vio su potencial y decidió apostar fuertemente por él, llevándolo nada más y nada menos que para reemplazar a Cristiano Ronaldo. Y sí, un poquito de responsabilidad tenía bajo sus hombros.
Así, se convertiría en uno de los primeros refuerzos de la temporada. Su debut con los Red Devils llegó el 29 de julio de 2009, en un amistoso frente a Boca, donde incluso anotó. Su primer partido oficial fue ante el Chelsea un par de meses más tarde, por la Community Shield.
En su primer año, el Toño logró adaptarse sin mayores problemas al esquema de Ferguson, donde poco a poco fue ganándose el lugar de indiscutido. Rápidamente, en febrero de 2010, logró su primer título con el club, la Copa de la Liga tras derrotar al Aston Villa en Wembley.
Fue una temporada debut de ensueño para Valencia que culminaría consagrándose como parte del equipo ideal de la Premier League 2009/10. Desde ese momento es que se empezó a ganar la admiración de sus compañeros y el respaldo y cariño de la afición en sí. Fue la mejor primera impresión posible.
Ya para su segunda temporada en Manchester, las aspiraciones serían más grandes. El gran objetivo era la Premier, que el United la terminaría consiguiendo una fecha antes de que finalice el torneo. Además, también se quedaron con la Community Shield.
Aunque, cabe recalcar que en medio de todo esto, Antonio sufrió una lesión en el tobillo en un partido de Champions vs Rangers, que lo mantuvo alejado de las canchas por seis meses. Se recuperó de forma vertiginosa y volvió más fuerte que nunca. La prueba más difícil a superar, sin duda.

Había dudas sobre si el ‘trencito amazónico’ iba a poder recuperar su mejor versión después de tan impactante lesión, pero a base de mucho esfuerzo no solo que recobró su nivel, sino que hasta mejoró. Incluso, llegó a ser figura para el United en las etapas finales de Champions.
Justamente, es ahí cuando se transforma en el primer ecuatoriano en jugar una final de la UEFA Champions League, lamentablemente no se pudo quedar con el trofeo pues en frente estuvo un equipo histórico, como aquel Barça de Guardiola. Aún así, un partido emblemático para él.
Luego llegó la temporada 2011-12, quizás la mejor que tuvo a nivel individual. Si bien, no fue el mejor año para su equipo, el ecuatoriano fue muy regular. Por eso, en reconocimiento a su gran accionar, logró el premio Sir Matt Busby, tras haber sido el más votado de la hinchada.
A esas alturas, ya se había convertido en uno de los mejores socios de Rooney. “Uno puede darse cuenta de sus habilidades en todos los partidos, nos ayudó a llegar al éxito y es un honor tenerlo como compañero y no de rival”, comentó sobre Valencia el legendario delantero inglés.
Después de esa gran temporada, el club decidió que el ecuatoriano use el dorsal 7. Una camiseta que significa mucho; solo elegidos como Best, Cantona, Beckham o Cristiano la pudieron vestir. Pero, por decisión propia al siguiente año prefirió volver al 25 con el que había triunfado.
La temporada 2012-13 sería la última de Ferguson a cargo del equipo, se despediría de la mejor manera tras la obtención de la Premier de ese año, donde el Toño fue fundamental en la consecución del campeonato. De esta forma, llegaba su segundo título liguero.
Así, un mito como Ferguson se fue del United, sin dudas el mentor futbolístico de Valencia. Siempre confió en él. “Antonio tiene todo de verdad. Está dispuesto a trabajar muy duro, puede marcar, puede correr y también puede superar a un rival”, mencionó alguna vez el DT escocés.
En reemplazo de Ferguson, llegaría David Moyes. Con su llegada, surgieron muchos rumores sobre la continuidad del ecuatoriano. Sin embargo, Antonio, decidió demostrar en la cancha de lo que es capaz y así evitó cualquier tipo de dudas, finalmente se quedó.
Moyes no estuvo ni un año en el equipo, tras el Mundial de 2014 y con la necesidad de mejorar, llegaría el holandés Louis van Gaal. Nuevamente, se puso en duda el lugar de Valencia y aunque al inicio le costó, terminaría haciéndose con un puesto, ahora ya como lateral derecho.
van Gaal no fue lo que el Manchester United esperaba, por lo que duró poco tiempo al igual que Moyes. Aunque, el holandés sí pudo conseguir un título de mayor importancia como lo es la FA Cup. Esta es la única que logró Valencia durante toda su etapa en el fútbol inglés.
De esta forma el Manchester United, se dio cuenta de que la era post Ferguson sería más difícil de lo pensado. Por eso en 2016 van Gaal dejaría su cargo y lo reemplazaría el siempre polémico, José Mourinho. Antonio Valencia era uno de los pocos sobrevivientes del antiguo plantel.
Un nuevo cambio de entrenador y nuevos rumores de una posible salida del ecuatoriano, por supuesto. Incluso era parte de una lista que circuló de jugadores que no tomaría en cuenta el portugués. Ante sorpresa de muchos, Mourinho vio en el Toño un referente para el nuevo proceso.
Definitivamente, ahí ya había llegado la reconversión total de Antonio Valencia como futbolista. Para Mou siempre fue fijo en su once, lo que le permitió firmar un nuevo contrato con el club y ser considerado por el controvertido DT luso como “el mejor lateral derecho del mundo”.
La temporada 2016-17, resultó ser la del resurgimiento en la élite para el Toño, mostrando un nivel superlativo en todos sus partidos. Por eso se quedó con el premio a mejor jugador, elegido por todos sus compañeros. Un año fantástico para él, tanto a nivel individual como colectivo.
Pues, más allá de ese reconocimiento individual, seguro lo que quedará marcado en la memoria de Antonio durante esa temporada, serán los títulos que el United obtuvo. Community Shield, Copa de la Liga y Europa League, tres campeonatos el mismo año después de mucho tiempo.
Y aquí, cabe destacar la importancia que tuvo esa Europa League en la carrera de Antonio Valencia. Se convirtió en el primer ecuatoriano en ganar un título continental en Europa y además tuvo la oportunidad de ser el capitán en la final, aunque quien levantó el título fue Rooney.
En esta temporada fue clave la sociedad que conformó Valencia con Ibrahimovic, tal como lo había hecho con Rooney antes. “Cuando tienes jugadores de ese estilo las cosas se facilitan, son jugadores que tienen una visión diferente”, mencionó el sueco sobre el juego del Toño.
Después, en la temporada 2017-18, Luis Antonio fue nombrado por Mourinho como capitán del Manchester United, esto ante las salidas de Rooney y Carrick. El ecuatoriano era el más experimentado, por lo que se convirtió así en el primer capitán no europeo en la historia del club.
Ya en este último año, las molestias no le permitieron jugar con regularidad por lo que su última campaña en el club no fue la deseada. Tanto con Mourinho es sus últimos encuentros, como con Solskjaer en la etapa final, tuvo muy poca presencia, justamente por problemas físicos.
De esta forma diez años de pura historia llegaron a su fin, Antonio cada fin de semana dejó en alto el nombre del Ecuador. Su último partido con la camiseta del United fue vs el Cardiff el 12 de mayo de 2019, donde contó con algunos minutos y se llevó una ovación de Old Trafford.
Un ciclo histórico el que cumplió Antonio Valencia para el fútbol ecuatoriano y el fútbol sudamericano en general. Siempre se mantuvo arriba, pese a todo. Hizo realidad un sueño que años atrás parecía imposible para un futbolista ecuatoriano, el resaltar y ser regular en un club de élite mundial.
Regreso a Ecuador
Liga de Quito rompió el mercado del fútbol ecuatoriano con el fichaje, bastante inesperado, de Antonio Valencia. Un movimiento que supuso algo positivo, no solo para los albos, sino para el Campeonato en general que se vio enaltecido con un jugador de talla mundial y que, si hubiera querido, tenía el nivel para seguir en Europa o llegar a cualquier otra liga.

Finalmente se decidió por Ecuador, su país natal, volvió para ser un aporte y no solo para retirarse. Sin embargo, desde el inicio fue muy criticado, algunas veces con razón y otras no tanto. Se le recriminó el regresar al país y hacerlo con la camiseta de Liga y no la de El Nacional, por poner un ejemplo.
Sin dudas, las ganas del aficionado común de verlo en otro equipo local difente al suyo llevó a desprestigiar un fichaje de primer nivel. La imagen de Valencia a estas alturas ya se veía muy manchada, el famoso caso del Piso 17 con la selección ecuatoriana de fútbol fue la gota que derramó el vaso.
Críticas por doquier por el suceso que se dio en plena concentración post eliminación de la Tri en la Copa América. Acá sí con justificación a mi parecer, pero aún así se sobredimensionó el tema y se aprovechó de la situación para ‘maltratar’ la figura del máximo representante del fútbol ecuatoriano en la era reciente.
A partir de esto se le ha criticado hasta lo más mínimo, sí, a ese mismo jugador que dejó en alto el nombre del país por tantos años. Es comprensible que el futbolero ecuatoriano no vea al Toño con los mismos ojos que antes por este error, pero de ahí a olvidarse lo que él representa y todo lo que hizo en el exterior es inaudito.
En conclusión y tras poner en contexto toda su carrera; tanto lo bueno como lo malo, si ponemos en una balanza todo nos daremos cuenta que el trato que se le ha dado en el último año es injusto. Se equivocó, cierto, un error muy notorio difícil de olvidar, también. Pero no por eso nos vamos a olvidar toda su carrera, lo que hizo representó una vitrina para que muchos más futbolistas ecuatorianos tengan la posibilidad de ir al exterior.
Así que, seamos justos y hagamos valoraciones tomando en cuenta todos los aspectos. Antonio Valencia es top tres de los mejores futbolistas ecuatorianos de toda la historia, sin lugar a discusión, y se lo debe respetar como su lugar demanda.















Que bueno reconocer la trayectoria deportiva de Antonio Valencia, debe sobrepesar más su éxito que su fracaso. Personalmente siempre lo haré. Felicitaciones por el artículo