#ColumnaRabonera || Jordi: Adiós a lo que nunca fue

Dijo el filósofo un día “Y cómo deshacerme de ti si no te tengo” y tenía tanta razón…
Quiero dejar algo claro antes de iniciar este texto. Yo tenía mucha fe en el proceso de Jordy. En serio. La idea del proyecto con Cordón a la cabeza me ilusionaba. Luego del fiasco del Bolillo y la novela colegial del Piso 17, algo de luz se veía en el horizonte. Pequé de ingenuo. Debí comprender que todo era ilusión, que nunca fue real.
Si bien el Covid-19 cambió el mundo para siempre, ni la última gran pandemia de estos tiempos fue suficiente para detener el caos dirigencial del fútbol ecuatoriano. Tanta fuerza tiene esta desfachatez, qué se cargó las aspiraciones de un proceso que pintaba serio para la selección ecuatoriana en un santiamén. La alegría del pobre dura poco.
Y es que a diferencia de varios vendesueños, yo pensaba que Cruyff y La Tri eran el uno para el otro. Solo analicen: ¿Jordi tenía cartel como Dt? No. ¿Recorrido extenso? Tampoco. ¿Títulos a su haber? Menos. Era lo más parecido a Ecuador sin duda. Calzaban perfecto. Como Independiente del Valle y Ramírez: poco que perder y mucho por lograr. Pero aquí nunca se le dio chance.
- Qué si estaba aquí qué porqué estaba.
- Qué si estaba allá qué porqué también. – Qué si era periodista a medio tiempo. – – Qué porqué no miraba todos los partidos del ídolo.
Un festín se hizo la prensa.
Pero por esos azares del destino o karma colectivo acumulado la pandemia evitó la primera convocatoria. Cómo si eso fuera poco, de repente Estrada y Egas comenzaron su show. Ya para entonces Ecuador no solo no tenía fútbol profesional sino que tampoco tenía Federación. Peor selección. Era cuestión de tiempo que tampoco tenga técnico.
¿Qué más puedo decir de alguien que nunca pudo trabajar? ¿Acaso necesitaba me envíe por correo cada semana su planificación? No señores. Yo necesitaba una convocatoria y partidos de preparación. Ello nunca pasó. De ahí discutir qué si debió seguir o quedarse. Si cobrar lo que acordó o bajarse, si contestar a la prensa o callarse, es puro chisme de mercadillo. Ahí no hay nada de fútbol.
Con Jordy se fue el último suspiro de decencia que el proyecto FEF nos vendió. En menos de 2 años, solo quedan ruinas. Puede venir Almada, Gorosito, Osorio, Wenger, Aguinaga, Vélez, quién sea. El problema de fondo no cambiará. A estas alturas, la descabellada idea de Ecuador 2030 que presentaba el presidente Lenin más parece una premonición. Y estamos siendo optimistas con que todo se solucione en apenas 10 años.
Me hubiese gustado Jordy explique las razones de su renuncia, pero sus razones tendrá para no hacerlo público, todavía. Ya lo que haga no es asunto nuestro. Aquí nos quedan aún las peleas internas en la FEF y los análisis sesudos de twitter de quién debe ser y porqué el nuevo DT. Borra y va de nuevo para el país. Al menos tenemos salud. Ah no, aguanta…