EN LOS RÍOS NACEN DIESTROS QUE EMBRUJAN POR LA ZURDA

Quevedeño, nacido el 21 de abril de 1999, hizo formativas en Deportivo Quevedo, Academia Alfaro Moreno y Deportivo Quito. Empezó a mostrar su calidad antes de cumplir 18 años con la camiseta de Gualaceo en la temporada 2017 bajo la dirección técnica de Pablo Bravo y unas semanas después de haberse convertido en mayor de edad anotó su primer gol en el fútbol profesional, ocurrió en el estadio Reina del Cisne en la derrota de su escuadra por 3-2 ante Liga de Loja.
Em la segunda etapa tendría como entrenador al argentino Fabián Frías con quien ganó minutos y pese a que la campaña del club azuayo no fue de las mejores, el joven mediocampista logró captar la atención de clubes de Serie A. Le marcó a América en el Olímpico Atahualpa en partido empatado 3-3 y posteriormente convirtió ante Aucas en el Gonzalo Pozo Ripalda.
¿Será que ese partido y en especial ese gol en Chillogallo marcaría el destino de Alexánder Alvarado? Es posible, pues su salto al fútbol grande lo daría en la temporada 2018 con otra camiseta amarilla pero ya no la del “Jardín Azuayo” sino la del “Ídolo del Pueblo” que logró el ascenso mientras él jugaba en Gualaceo.
Luis Soler, que armaba un equipo para pelear arriba pese a ser uno de los recién promovidos de categoría, confió en Alvarado que en la cancha aparecía por la zurda en el mediocampo para jugar con perfil invertido. Su primera participación en un gol en Primera A no tardaría en llegar, fue una asistencia a Wágner Valencia en la fecha 3 ante El Nacional en el estadio de Aucas el primer fin de semana de marzo de 2018, Aucas goleó 3-0.
Y su primer gol con Aucas lo convirtió dos semanas después, el 17 de abril en el Bellavista, al minuto 55 cuando Macará ganaba 1-0 recibió un balón por la zurda, trazó la diagonal y antes de ingresar al área remató cruzado y venció a Adonis Pabón, luego de ese tanto no se movió el marcador y el partido en Ambato terminó en empate.
Casi al cierre de la temporada anotó otra vez en el arco del club ambateño en juego donde Aucas que ya era dirigido por Darío Tempesta remontó el marcador, perdía 1-0 tras el primer tiempo. Un buen arranque en el complemento, primero con diana del oriundo de Los Ríos a los 48 minutos y 10 más tarde con otra del venezolano Enson Rodríguez, les permitió sumar tres puntos el 11 de noviembre.
Alexánder Alvarado Carriel sumó un tanto y un pase-gol más en su año como novato en Serie A, lo sufrieron Guayaquil City en el estadio Christian Benítez y otra vez El Nacional pero esta vez el “Coloso del Batán”. En 39 encuentros por Serie A y dos por repechaje a Copa Sudamericana ante Mushuc Runa colaboró con tres goles y dos asistencias.
Su técnica, velocidad física y mental y el deseo constante de encarar a quien se le ponga en frente que mostraba partido a partido al servicio de uno de los clubes tradicionales de Ecuador despertaron el interés de Jorge Célico para convocarlo a la Selección de Ecuador Sub-20 que se preparaba para el Sudamericano a jugarse en Chile a inicios de 2019.
Uno de los juveniles de Aucas que tuvo regularidad en 2018 no por reglamento (norma que se dejó de usar en 2015) sino por condiciones estuvo en la nómina de la “Mini-tri” que viajaba con el afán de clasificar a la Copa del Mundo de la Categoría.
La titularidad que Célico le otorgó a Alvarado fue bien aprovechada desde el inicio, Ecuador derrotó contundentemente a Paraguay 3-0, uno de los ‘rivales directos’ en el papel, el tercer gol fue de Alexánder, en la siguiente fecha Uruguay salió como ganador, pero en las dos jornadas posteriores los jóvenes ecuatorianos se recuperaron y superaron a Argentina 1-0 y a Perú 3-1, en ambas contiendas el volante fluminense anotó. El gol ante los albi-celestes fue clave y de buena factura, encaró, eludió y remató de media distancia, ese triunfo condujo a Ecuador a ganar el grupo.
El distro volcado por la zurda de dorsal 11, ya era indiscutible en el once inicial tricolor. Era momento del hexagonal final que clasificaba a los cuatro mejores equipos nacionales a la cita mundialista de Polonia, Célico, Ramírez, Porozo, Espinoza, Palacios, Cifuentes, Quintero, Rezabala, Plata, Campana y por supuesto Alvarado, entre otros, cumplieron el objetivo con creces porque no solo se ubicaron entre los que sacaron su boleto a Europa sino que lograron el título de campeones al vencer a Argentina, Colombia y Venezuela y empatar con Brasil, algo inédito para el fútbol de nuestro país.
Mientras los campeones sudamericanos aguardaban por los meses de mayo y junio para participar en el Mundial Sub-20, Alvarado Carriel reemplazaba la amarillo, azul y rojo por la casaca oro y grana para participar en el Campeonato de Liga Pro, ahora tenía como estratega al uruguayo Eduardo Favaro, estuvo en el cargo 11 fechas de las cuales el hábil extremo fue titular en ocho partidos y uno entró al cambio, en esa etapa asistió una vez, en la fecha 3 a Edson Montaño en el triunfo local de Aucas sobre Católica 3-1.
Gabriel Schürrer tomó el lugar de Director Técnico y en su debut ante Macará con derrota 3-0, el protagonista de este escrito no fue titular, ingresó al cambio por Jhonny Quiñónez al 67’, luego de este juego emprendió viaje al “Viejo Continente” para representar al país.
El aporte de Alexander Alvarado en Polonia 2019 volvió a ser fundamental como en el Campeonato Sudamericano, siempre decidido, mostrándose para encarar, habilitar y asistir, su corta estatura nunca fue excusa para no hacerle frente a las férreas marcas de los rivales europeos, asiáticos o norteamericanos. Un gol de penal ante Uruguay en octavos de final y una medalla de bronce, también inédita para Ecuador, fueron dos de los componentes del equipaje con el que el 11 tricolor regresó de la Copa Mundial Sub-20.
A su regreso al país luego de ser parte del grupo de finalizó tercero en el Mundial le costó pocos partidos ganarse un puesto en el equipo de Schürrer, de momento tenía espacio desde la variante hasta que el 3 de agosto en el Bellavista estuvo en el once abridor y tomó rol protagónico en los minutos finales en un juego que parecía perdido ante Mushuc Runa, a los 90’ luciendo su camiseta 22 igualó y no conforme con ello, a los seis minutos de adición cedió el balón a Víctor Figueroa para obtener un triunfo agónico. De allí en adelante el entrenador argentino siempre lo consideró como titular en Liga Pro y Copa Ecuador.
Su año en el torneo local se resume en 29 partidos, 22 desde el inicio y siete al cambio, siete asistencias y un gol, cuatro amonestaciones. En la naciente Copa nacional en la que Aucas fue eliminado en cuartos de final por Liga en la tanda de penales, Alvarado participó en tres compromisos.
Pero eso no fue todo, fue convocado a la Selección Mayor en septiembre de 2019 para los partidos ante Perú en Harrison Estados Unidos en el que Ecuador ganó 1-0 con gol de Erick Castillo, Alvarado no jugó, debutó con la camiseta número 11 cinco días después en Cuenca en el triunfo ante Bolivia 3-0 al reemplazar a Romario Ibarra al 84’.
El 13 de octubre mientras el país vivía un paro que duró cerca de dos semanas, Ecuador enfrentó en Elche, España a Argentina, el marcador fue desfavorable, 6-1 (gol de Mena), allí tuvo más minutos que en el Alejandro Serrano Aguilar, entró al 65’ en lugar de Gonzalo Plata, otra vez con el #11.
A base de esfuerzo en cada entrenamiento, partido y pelota que disputa, Alexander Alvarado va ganado terreno entre los futbolistas de mejor presente. Es una especie de Jéfferson Montero en proyección, titular desde muy joven, seleccionado juvenil con buena carpeta y con probabilidad de seguir siendo considerado en la Selección Absoluta. A sus 21 años se presenta como figura en el campeonato nacional, es uno de los futbolistas ecuatorianos a seguir, integrante del equipo que hizo lo que otros no pudieron y que genera ilusión en la afición para el futuro cercano.
