EL CAMERINO

Dentro de las tareas de un técnico una de las más complicadas es el manejo del camerino. Al final del día los técnicos son expertos en fútbol y gran conocedores del comportamiento humano, pero las exigencias del fútbol muchas veces hace que los técnicos se enfoquen más en lo táctico y lo estratégico y dejan de un lado la parte humana del deportista. 

“El técnico perdió el camerino” es una de las frases más repetidas cuando las cosas no andan bien y aunque muchas veces no sabemos toda la verdad de lo que está pasando detrás de puertas cerradas, se puede intuir que esto forma una gran parte del bajo rendimiento. Cuando las cosas no salen en la cancha muchas veces se refleja en el camerino.

Pero, ¿por qué es tan difícil manejar un camerino? La respuesta simplificada es que los que saltan a la cancha al final del día son humanos y los humanos tenemos necesidades las cuales son muy complicadas cumplir cuando los resultados no ayudan y cuando la comunicación no es clara y a esto se le suma que cada futbolista tienes sus metas personales que no están alineadas con las metas del club y tenemos la tormenta perfecta.  

Desde la psicología creemos que el buen trabajo en equipo es una de las cosas más difíciles de conseguir. Esto pasa porque aunque todo ser humano quiere pertenecer a un grupo porque somos una especie social, dentro de ese grupo también queremos tener una voz y sentir que aportamos. Esto comienza a crear conflictos muchas veces porque cada participante tiene cargas emocionales las cuales influyen a la hora de poner en práctica estrategias y tácticas. Estas cargas emocionales y metas personales en algún momento comienzan a crear divisiones dentro de un grupo y se comienzan armar grupos más pequeños y es aquí donde se ve la mano del DT y su habilidad de navegar estas situaciones que son normales y hasta cierto punto saludables dentro de un grupo de trabajo. 

Cuando esto pasa, lo que más se recomienda es que los líderes del grupo apelen a la parte emocional del deportista. Que el deportista compre la idea que las metas del club son igual de importantes que las metas personales. Además, que crean que las metas del equipo lo van a llevar a conseguir sus metas personales. Ahora claro está que hay factores que complican estas situaciones. Uno de esos factores es lo que mencionaba anteriormente, la presión de resultados que existe en el fútbol.

Con esto podemos ver lo complejo que es el trabajo de un DT, lo complejo que es armar un grupo en el que las cosas fluyan y vayan por el camino correcto. Ojo no se debe buscar la perfección y los desacuerdos si los manejan bien suelen ser positivos, la competencia interna es necesaria y positiva, pero hay que saber manejar esto para que el rumbo no se pierda. 

Por eso es necesario el trabajo de asistentes, de psicólogos deportivos y dirigencia para ayudar con estos factores que no son externos al resultado y que tienen un rol importantísimo a la hora de competir y conseguir títulos. 

José Pablo

Psicologo Deportivo

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