EL VAR CRIOLLO
16 de Septiembre del 2019. Técnico Universitario vs El Nacional en el Atahualpa. En juego: no descender. Minuto 25, penal para el visitante. Dorregaray se apresta a rematar y… espera, el árbitro Mario Romero da vuelta a atrás. No hay penal, el 4to árbitro vio la jugada en repetición y advirtió que nunca hubo falta. El VAR criollo ha nacido…
Al final, Técnico ganó ese partido, pero Ecuador ganó algo también: la vergüenza a nivel mundial. Portales deportivos de todo el mundo hicieron eco de la bochornosa e histórica acción de los jueces, quienes no tuvieron reparo de utilizar la tecnología en el fútbol, saltándose todas las reglamentaciones pertinentes.
Cómo todos los escándalos en este país, el tema duro poco en la palestra. La velocidad con la que se manifiestan los problemas en Ecuador no nos permite seguirle el ritmo. Por ello, quedó en el baúl de los recuerdos, hasta la semana pasada cuando decidieron desenterrarla los referís en el Liga de Quito vs Guayaquil City.
Aunque juran los involucrados que no hubo VAR criollo, el hecho se presenta así: gol del City que el juez central y línea decretan válido. Pero el cuarto árbitro, desde el centro del campo a metros de la jugada, fue el único que “observó” que el jugador ciudadano estaba en fuera de juego. Informa este al juez y se anula la acción. La polémica tomó forma.
¿Puede incidir el 4to árbitro en las decisiones del encuentro? Por supuesto que sí. Es autoridad en el partido y no está solamente para sacar los carteles de cambios. Esa no es la discusión. El hecho es la forma. Hay antecedentes en el país del uso de repeticiones televisivas para revisar decisiones arbitrales, algo que esta completamente prohibido. La duda es razonable. La ironía de Pool Gavilanes en la rueda de prensa es entendible.
La verdad es que desde que existe la tecnología en el fútbol, los árbitros han desenterrado opciones que siempre tuvieron en cancha y que ahora, se vuelven populares e incluso polémicas antes el desconocimiento de la norma. Un réferi puede revertir su decisión cómo un gol, una tiro de falta o infracción siempre y cuando el balón no se haya puesto nuevamente en juego. Eso fue lo que ocurrió en el reciente Barcelona vs Católica, donde el línea corre a la mitad del campo primero pero en el camino se arrepiente y corrige. En pocas palabras, los jueces han tenido por mucho tiempo la opción de revisar y corregir sus acciones en pleno partido pero es algo que se utilizaba muy poco en el mundo del fútbol.
El VAR mete presión en el arbitraje ya que la apuesta parece encaminarse, lentamente, al reemplazo del ojo humano como determinante a la hora de impartir justicia en el fútbol. Esta situación lleva a muchos colegiados ha llevar la precisión de sus decisiones al máximo, y uno de esos recursos es la corrección sobre la marcha. Aquí en Ecuador estas jugadas se van a ver cada vez con más frecuencia y le hace bien al espectáculo, siempre y cuando no se utilice de manera “criolla” la repetición de la televisión para este objetivo (ni al City como conejillo de indias).
Ya llegará el VAR al fútbol de Ecuador y tenemos que estar preparados para lo que conlleva. Muchas mañas del futbolista local terminarán y seguramente los fallos arbitrales disminuyan considerablemente. Algo que potenciará al campeonato local y dejará las avivadas en cancha, mal que incluso comienza a presentarse en las personas destinadas a acabar con ellas. Mientras esperamos, roguemos que todos nuestros árbitros tengan la vista privilegiada del cuarto árbitro que estuvo el sábado pasado en Pomasqui, o que al menos, enseñe al resto cómo ver a 40 metros, lo que otros no ven a 10.
