Dura derrota del campeón ecuatoriano en Varela

Cuando se analizaba el regreso de la Conmebol Libertadores, quienes tal vez iban a verse más afectados por el parón, iban a ser definitivamente los equipos argentinos. Pues comentaban los colegas de aquel país que Defensa y Justicia, hace apenas 1 mes, regresó a los entrenamientos. Dentro de ello, hace 5 días hizo su primera práctica de fútbol.

Era otra realidad completamente la que vivía el equipo ecuatoriano que ya venía con un rodaje y roce competitivo, lo que hacía que parezca que el cuadro cetáceo tenía con que afrontar este partido y buscar esos 3 puntos que lo acerquen a la punta de la tabla. Vaya desazón después de este duelo.

Foto: TyC Sports

El partido

Un partido que lo arrancó Defensa y Justicia yendo con todo hacia la portería de Dennis Corozo. Todos los jugadores en campo contrario buscaban descontar pronto para encontrarse más cómodos en el campo de juego. Una presión alta y constante para impedir la salida limpia del cuadro ecuatoriano hizo que los mantenses no encuentre forma de causar daño.

Apelando quizá a la velocidad y al contragolpe, tuvo apenas 2 oportunidades en el primer tiempo a través de Janner Corozo, uno de los pocos a destacar entre los ecuatorianos. Del otro lado, vaya nombres encontramos en este plantel como Ciro Rius, Braian Romero y Washington Camacho.

Fue un primer tiempo bastante atractivo por parte del equipo argentino que propuso toda la primera parte mientras parecía que Delfín buscaba aguantar y retirarse al camerino con un empate sin goles. Y lo consiguió, pero hay un punto de quiebre interesante en el final de la primera mitad: La lesión de Pizzini que provocó el ingreso en los últimos minutos de la primera parte de Gabriel Hachen , quien desde su ingreso, demostró sus ganas y calidad en las dos intervenciones que tuvo. Ya avisaba.

Llegó la segunda mitad y el trámite era el mismo, un Halcón que atacaba y un Cetáceo que esperaba. Esta estrategia funcionó solamente hasta el minuto 52′ donde Romero pondría la primera del duelo. Apenas 3 minutos después, en una jugada bastante similar a la del primer tanto, Hachen pusó la segunda para los argentinos.

Foto: ElBocón.pe

A partir de ahí, Delfín ya no era un equipo que esperaba, era un equipo que no podía dar 3 o 4 pases seguidos y perdía la pelota inmediatamente, en lo cual también tiene mérito el equipo de Crespo pues su presión era incesante. Nunca lo encontraron a Garcés, Nazareno perdió muchos duelos con Rius, Janner impreciso, Cifuente que solo tuvo una y José Valencia que no fue el reemplazante ideal del ‘degollador’.

En todo el partido fue un equipo inconexo entre los defensivos y atacantes. Aspiraba mucho al ataque por las bandas pero en creación, organización y recuperación; faltaba y mucho. Zahzú demoró en notarlo y en corregirlo. Ninguno de los alternantes fueron solución en Delfín: ni Valencia, ni Vélez. Solo dos variantes realizó el flamante DT cetáceo, a pesar de que parecía que le iban a faltar con las 5 posibles.

Ya para liquidar el duelo, Nicolás Leguizamón, quien ingresó en el segundo tiempo, puso la tercera en los 79′ y serían cifras definitivas para sumar de a 3 y quedarse con la tercera casilla del grupo.

Opinión

La actualidad de Delfín no es la mejor, eso lo sabemos. El tener a 3 técnicos en un año es un claro indicador de que no es la temporada que se esperaba del actual campeón nacional. Sin embargo, aquel partido en el Atahualpa donde arrancó ganando ante Independiente del Valle, aunque se lo remontarían después, dio algunas luces de que podía tener cierta superioridad ante los argentinos.

Lo dicho, venían sin ritmo competitivo. Ya no es aquel plantel que fue vicecampeón de la temporada 18/19 en Argentina, pero con la llegada de Crespo, parece que ha encontrado un funcionamiento propio de alguien que quiere pelear y hacer que parezca que aquel segundo puesto no es ninguna casualidad. Quiere mantenerse en competencia y ha dado un gran paso.

Por la parte de Delfín, muy poco que destacar. Las oportunidades donde Dennis Corozo intervino lo hizo bien, de hecho, el primer tiempo tuvo algunas muy buenas. Joao Ortiz recuperaba y dirigía la salida del equipo ecuatoriano pero quedaba en una ilusión nada más, pues como lo dije, Delfín no podía retener la posesión y se lo vio muy inferior al equipo argentino.

Foto: El Universo

¿Es imposible que se mantenga en competencia o llegue a Conmebol Sudamericana? No.
¿Es difícil? Sí, y mucho, sobre todo si se mantiene en este nivel de rendimiento.
Los octavos de final parecen inalcanzables y ese tercer lugar estará entre Defensa y Justicia y Olimpia. Lo cierto, es que Delfín dejó de depender de sí mismo y tendrá que sacar la calculadora si sus aspiraciones son recuperar espacio en la tabla.

Por el bien del fútbol ecuatoriano, esperemos recuperen el rumbo.

Mauro Alulema

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