La imagen de la Selección Ecuatoriana: Más pisoteada que bandeja para zapatos
La pandemia que vivimos hoy en día ha cambiado nuestro estilo de vida de pies a cabeza. Hemos incorporado varios elementos a nuestro diario vivir, como: Mascarilla, gel alcohol, cloro, trajes, visores; y varios más. Y el otro día, antes de entrar a casa, al limpiar mis zapatos y tras las diversas noticias que surgían en torno a Cruyff, Cordón y la FEF; me fue fácil identificar un elemento tan pisoteado como la imagen de la Selección Ecuatoriana: la bandeja para los zapatos.
La ‘tri’ ha sido fuente de alegrías desde hace varios años atrás. Es una completa lástima que los últimos recuerdos que tengamos de la misma sean de la Copa América 2019 donde tuvimos una vergonzosa participación del combinado tricolor, dirigido en ese entonces por “Bolillo” Gómez; además de los varios dramas de los últimos meses en donde la inestabilidad del directorio y varios otros temas que trataremos a continuación, han funcionado como un perfecto repelente para Directores Técnicos de importante trayectoria.
Muchos creen que la debacle comenzó a partir del mencionado torneo. Puede ser, pero hay hechos más antiguos que vale la pena tratar y recordar para entender el nivel de los amistosos que podemos conseguir y la negativa de varios directores técnicos a nivel mundial.
Los días dorados
En los primeros 20 años de este siglo, hemos vivido 3 clasificaciones a mundiales, las primeras en nuestra historia (2002, 2006 y 2014), descubrimos varios de los máximos referentes en la historia del país, tuvimos encuentros contra gigantes del continente y del mundo donde les plantamos cara y en varios de ellos salimos victoriosos.

Estos episodios nos hicieron ganar respeto alrededor del continente. Podemos decir que incluso estuvimos en el top 10 de la FIFA en 2013, como para darnos una idea dónde estuvimos alguna vez. Vale la pena mencionar también aquella época donde nos ilusionamos y creímos que aquella racha no terminaría.
Tanta algarabía que habían dejado antiguas participaciones y los resultados obtenidos actualmente, crecieron después del asombroso arranque de las eliminatorias para el Mundial de Rusia. Había terminado la era Rueda y arrancaba la de Quinteros, en 2015, quien venía del aclamado bicampeonato con el Club Sport Emelec y venciendo a Barcelona en la final. Un punto muy clave dentro de esta historia.
DT’s vs hinchas y prensa
“Pero si arrancamos la eliminatoria ganándole a Argentina por primera vez en la historia de visitante. ¿Cómo puede ser malo?”, me dirán. Pues sí, ese envión que recibimos en aquel partido, más el de las otras 3 victorias seguidas posteriores, hicieron que vayamos pensando en qué aerolínea comprar nuestro boleto para Rusia.
Parecía asegurada la clasificación, necesitábamos mantener el nivel y obtener unos cuántos puntos más. Con el rendimiento mostrado, no parecía tan difícil, pero vaya que lo fue. Comenzamos a empatar y perder y es ahí donde comenzaron las críticas para Gustavo, muchas de las cuales venían de parte de hinchas del equipo al que había vencido en la final.
¿Por qué comenzaron? Pues el público creía que varios de los jugadores convocados no tenían razón de estar en la lista, o que habían mejores opciones, pero al ser parte del ex-equipo de Quinteros, entendían que era un tema de favoritismo.
Y varias personas, parte de medios de comunicación, identificados con uno de los dos equipos del astillero; comenzaron a realizar críticas fuertes hacia el DT, mientras que otros defendían al mismo a pesar de perder partido tras partido. Unos, hinchas de un equipo, y los otros del rival de patio; ya ustedes saben cuál es cuál.
Pues se pudrió la relación prensa-técnico, y vimos ruedas de prensa llenas de confrontaciones y a un Quinteros, que desde mi perspectiva, seguía convocando a los suyos por criterio técnico, pero también por llevar la contra a sus detractores. Un DT que no demostraba autocrítica y encontraba justificaciones para el mal accionar de la ‘tri’ y los malos resultados.

En fin, Ecuador cayó en Quito ante Perú y sus chances de clasificar eran mínimas; así que luego de un tira y ‘jala’ con los directivos de la FEF de entonces, separaron a Quinteros y terminaba su era.
No se entiende hasta ahora, cómo fue que el bajón en el nivel fue tan fuerte. Se nos escapó de las manos la clasificación a nuestro cuarto mundial. Pero lo relevante de este capítulo fue el tema de la relación con la prensa y qué tanto pudo afectar al trabajo de Quinteros. ¿Tuvo que ver su pasado en uno de los grandes del país?
La calidad de los amistosos
Muchos se preguntan: ¿Por qué jugamos solamente con rivales ‘pequeños’?
Y sí, lastimosamente, nos hemos acostumbrado a ver amistosos con selecciones que por nombre, suenan menores que nosotros. Pero basta con regresar a ver lo que hemos sido en el último tiempo, no solo en puntos o rankings, sino en rendimiento.
Actualmente, somos la segunda peor selección de Sudamérica y hemos llegado a este puesto tras varios malos resultados, incluyendo la última eliminatoria. Y es ahí donde pregunto: ¿Creen que selecciones como Inglaterra, Francia o Alemania quisieran jugar amistosos contra nosotros, prácticamente ‘desperdiciando’ uno de los partidos para su preparación? Ahora bien, existe una competición que hace que se enfrenten los equipos europeos en fechas FIFA. Así que se reducen las opciones. Pero aún así, los equipos fuertes de América, África, Asia u Oceanía; prefieren jugar entre ellos que contra nosotros.
Ahora bien, jugamos amistosos con rivales ‘débiles’, pero tampoco podemos contra ellos. Recuerdo el enojo del público cuando anunciaron que se jugarían partidos amistosos contra Omán y Catar, porque pensaban que no nos servirían para evaluar jugadores y rendimiento, y que iban a ser partidos de puro trámite. Vaya sorpresa para nosotros que el uno empatamos a 0 y en el otro perdimos 3-4.

Puede sonar duro, pero es la realidad. Tendremos que volver a ganarnos ese prestigio que tuvimos algún día que nos llevó a jugar amistosos contra Portugal, Inglaterra o España. Pero por lo pronto, no nos ofendamos si rivales de jerarquía prefieren no jugar contra nosotros.
He de ser justo en decir que el nivel de los rivales mejoraron en el último año, y espero se mantenga de esa manera.
El trato injusto hacia Célico
Tras el terrible proceso de Gómez en la Copa América 2019, y el nivel que tuvo el equipo de Célico en el Sudamericano Sub-20 y en el Mundial de la misma categoría, muchos pensábamos que el argentino se merecía una oportunidad al frente de la selección mayor. Creíamos que esta vez sí se daría, pero no.
La respuesta de la FEF fue clara. Gómez fue puesto por el anterior directorio y querían darle otro aire a su gestión, trayendo un entrenador de afuera que pueda dirigir un proyecto fuerte y a largo plazo. Mientras tanto, se le encargaría la selección a Célico.
Lo dicho. Jorge Fortunato Célico venía de conseguir dos logros históricos para Ecuador con la selección sub 20, así que no era una locura pensar que la selección mayor le caería bien.
¿Un DT ganador del Sudamericano y tercer lugar en el mundo no merecía una oportunidad seria y formal de dirigir un proceso exitoso? Al parecer para Egas y su directorio no.
Sentí que se lo irrespetó a Célico, pues siempre deseó dirigir al primer equipo de Ecuador, pero en una conferencia en la ciudad de Riobamba, le pregunté acerca de esta oportunidad que pudiera tener y su respuesta fue contundente: Mientras yo sea la segunda opción, no gracias. Palabras más, palabras menos, pero la sensación de molestia y fastidio era notable.
Y si así se puede llegar a tratar a un cuerpo técnico que le ha dado 2 medallas al país, alguien relacionado con el medio y que lo conocemos bien; no me imagino como tratarán a alguien que venga de afuera y no rinda como se espera.

Impunidad ante malos comportamientos
Antes de la novela que ya todos conocemos, cuando todo estaba bien, el directorio era presidido por Egas y su equipo de trabajo se mantenía unido; se dieron dos episodios importantes.
Cuando Ecuador quedó eliminado de la Copa América 2019, la tristeza de los ecuatorianos era evidente, pues nuevamente nos quedamos en la primera fase del torneo que tan esquivo se nos ha hecho históricamente. Pero la tristeza se convirtió en ira, cuando días después, se pudo conocer que varios jugadores, algunos de ellos referentes, se reunieron en una habitación del hotel donde Ecuador aún estaba en CONCENTRACIÓN, y bebieron cerveza y tequila según las versiones dadas.
Se armó un ‘quilombo’ importante entre estos jugadores, hinchas y directivos. Los unos negaron todo, los otros pedían sus cabezas, y los últimos se encontraban en una encrucijada.
Egas salió a los medios a declarar que las puertas estaban cerradas para estos elementos, cuyas identidades pudimos conocer tiempo después, y que sería firme en su decisión. Cosa que no fue del todo cierta al final. Pues después de varios comentarios al aire, dejó en manos del próximo seleccionador si desea llamarlos o no.
¿Qué seguridad puede tener un DT de que los directivos van a apoyar sus decisiones en caso de que exista un nuevo caso de disciplina? Al parecer, ninguna.

Hoy, somos más pequeños que un club
Mientras se resolvía esta polémica con el plantel, había la necesidad de contratar un cuerpo técnico que siente la base para un proyecto a largo plazo. En principio era lo correcto, pero el proceso fue terrible.
Salieron a la luz varios nombres que podían asumir esta responsabilidad, pero se diluían las esperanzas al saber que la información era falsa o que dicha persona no estaba interesada en tomar las riendas de la ‘tri’.
Mientras Ecuador jugaba partidos amistosos bajo el mando del argentino Célico, los directivos de la FEF buscaban cerrar contrato con uno de la lista de nombres que apareció: Jürgen Klinsmann. Por fin apareció un candidato real y que mostraba interés, el alemán que tenía un muy buen cartel; sobre todo recordado por su participación dirigiendo a Alemania en el Mundial 2006 y a Estados Unidos en las diversas competencias que disputó con el elenco norteamericano, además de su experiencia en clubes. Era un DT interesante, pero pasaba el tiempo y no llegaba el momento de concretarlo.

Ahora bien, Egas se equivocó al dar fechas para la llegada del DT alemán. Pues nos decía que en una semana venía, luego que en dos; y al cumplirse todos los plazos que daba, se le aumentaba más tiempo y se seguía dilatando la situación. Estuvimos alrededor de 2 meses en espera de un DT que ya venía, que estaba a la vuelta de la esquina; pero que nunca llegó.
La imagen de Ecuador ha caído tanto, que incluso uno de los nombres de quien supuestamente solo faltaba una firma, prefirió dirigir a un club en Alemania, el Hertha BSC.
Un golpe al ego bastante fuerte pero que tiene sentido. Le prometían un proyecto más serio, más completo. Y eso que el tema económico era bastante generoso, pero aun así, prefirió dirigir a un club que a la selección de Ecuador. Y no es el único caso. Ya pasó con Pellegrini también, quien prefirió no dirigir un tiempo tras su salida de West Ham que ser DT de la ‘tri’.
Duele, ¿no?
Inestabilidad en el directorio y los contratos ganar-perder
¿Jordi habría venido si la pugna por el poder entre Egas y Estrada se daba antes? Lo dudo mucho. Cuando el holandés llegó, era un directorio que planteaba un proyecto serio, a largo plazo y se notaba unido.
Los episodios entre los directivos de la FEF no son un secreto para nadie. Se dieron aquellas reuniones donde desconocieron a Egas, Cruyff había viajado para estar con su familia durante la pandemia (y con toda la razón del mundo) pero nos quedaba la duda de si lo volveríamos a ver por acá.
Ahora bien, la llegada del DT y los demás elementos de esta ‘nueva FEF’ que prometía revolucionar el fútbol nacional, comenzó a transmitir dudas de si los contratos hechos con estas personas eran beneficiosos para nosotros. Y no lo son.
Durante un tiempo se habló de la posible llegada de Xavi al FCBarcelona, quien contaba con Cruyff para formar su equipos de trabajo y tomar las riendas del club español. ¿Pero qué decía su contrato con la FEF?
Según Carlos Manzur, exmiembro del Directorio de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, el contrato de Cruyff establece que puede dejar la selección ecuatoriana sin costo alguno si recibe un llamado del club catalán.
¿Y el proyecto a largo plazo? Nos hablaron de un proyecto para 10 años que estuvo cerca de no durar ni uno. Ventajosamente (?) para nosotros, Xavi firmó un año más con el club que dirige en Catar y se diluyó esa opción. Por ahora.
Otro de los involucrados en esta novela es Antonio Cordón, actual director deportivo de la FEF. Pues se conoció en diversos medios que el Real Betis estaría interesado en contar con sus servicios, y tras la contratación de Manuel Pellegrini como DT de dicha institución, quien definitivamente quiere contar con Cordón en su equipo, parecería un hecho. Incluso, medios internacionales aseguran que Cordón busca gestionar su salida de la Ecuatoriana de Fútbol.
En este caso, sí existe una cláusula que el Betis tendría que pagar, pero al parecer no sería problema para el equipo español, que incluso, estaría dispuesto a pagar más a Cordón que lo que ganaba en Ecuador.

Tristes conclusiones
Si en algún momento Jordi Cruyff llegara a dejar la selección de Ecuador, creo que sería muy difícil encontrar forma de que directores técnicos con trayectoria quieran llegar a la tricolor.
Sonará cruel, pero actualmente somos de las peores selecciones de Sudamérica según el ranking FIFA, la disciplina en las concentraciones no está asegurada pues existe impunidad ante quienes cometen faltas, existe inestabilidad en el directorio, el alcance económico de la FEF no está acorde a las cantidades que muchos piden, existen clubes que presentan proyectos más serios que una selección nacional. Hablando de aquellos que vemos con un amplio cartel internacional.
Si llegáramos a buscar a un DT nacional o que haya tenido paso por uno de los clubes grandes del país, podríamos revivir aquellos episodios como los ya vistos con Quinteros, donde parecía que quienes estaban a favor y en contra, respondían al color de la camiseta que vestían.
Ojalá siga Jordi, ojalá le vaya bien, ojalá encuentre un equipo con lo mejor que el país pueda ofrecer. Sin ahijados de por medio, sin agentes presionando, sin exclusión de jugadores por decisiones de arriba. Ojalá pueda posicionarnos otra vez como una selección respetable.
Ojalá no se lo lleve el Barça, porque encontrar alguien que quiera agarrar esta papa caliente después de todo lo que ha pasado va a estar difícil. Y ojalá, por decencia, no regresen a ver a Célico para salvarlos otra vez. No sería justo.