LA MITAD DEL CAMINO: Ecuador y una fase de grupos ‘extrema’ en el Mundial sub20
La memoria del ecuatoriano, amante del fútbol, mantiene vigente el logro conseguido por la Selección en el Sudamericano sub20, y sí, ese título demandaba más responsabilidad y esfuerzo para la cita mundialista de Polonia. En las próximas líneas iremos conmemorando dicha participación, misma que hace un año puso a los jóvenes tricolores frente a frente con los mejores de cada continente.
Principalmente, el cuerpo técnico liderado por Jorge Célico generó confianza en la plantilla para descartar cualquier pensamiento mediocre antes y durante el torneo. Posteriormente, la calidad y espíritu de los futbolistas ecuatorianos se potenciaron con el objetivo de llegar lo más lejos posible. Los nombres eran los mismos, por ende, el hambre de gloria seguía intacto. Entre ellos, Moisés Ramírez, arquero; Jhon Espinoza, capitán; ‘Chiqui’ Palacios, lateral; Jordan Rezabala, volante; Gonzalo Plata, extremo; y Leonardo Campana, delantero.

El 23 de mayo debutaron oficialmente, en Bydgoszcz, ante Japón y se esperaba sacar los tres puntos, pero sólo fue uno. Pese a que el cuadro sudamericano se puso en ventaja (gracias a un gol en contra), los nipones presionaron gran parte del juego hasta que encontraron el empate. La situación pudo cambiar a favor de la ‘Tri’ tras un penal ejecutado por el #10, sin embargo el balón no tocó las redes. El resultado quedó 1-1.

Tres días después y en la misma ciudad, el rival a vencer fue Italia –favoritos del grupo- para mantener las posibilidad de clasificar. De por sí el panorama fue desfavorable porque después del gol de Pinamonti, el equipo tricolor sufrió la expulsión de Jackson Porozo. Y, una vez más la pena máxima nos dio la espalda porque Leonardo Campana falló el remate dejándonos con la misma unidad; esto obligaba, sí o sí, a salir victoriosos en el último compromiso.

Aquel 29, en Gdynia, nos jugábamos la última carta ante México (ya eliminado). Los elementos de la Tricolor sólo pensaban en ganar a toda costa porque de otra forma se despedían del Mundial. Sin duda, la presión se duplicó por cada minuto que pasaba y la angustia crecía hasta no ver el ‘score’ a nuestro favor. El hito se materializó gracias a Gonzalo Plata, ya que gracias a su gol nos permitió llegar a 4 puntos para avanzar, mínimo, como mejor tercero. El momento de sacar la calculadora había llegado.

El mes de mayo se acabó, pero fue el inicio de un nuevo camino para Cifuentes y compañía porque Sudamérica mantenía a su monarca en competencia. El pase a los octavos de final ocurrió luego de la derrota de Malí ante Francia (2-3) y el triunfo de Panamá sobre Arabia Saudita (2-1). Los pupilos de Célico pasaron como el tercer mejor tercero y se vieron las caras ante un viejo conocido, Uruguay.