“Otigol”: A 15 años de su partida


El color de la camiseta del equipo de tus amores puede ser amarilla, azul, blanca, roja u otra. Sin embargo, no mentiría al decir que el sentir de todos fue el mismo cuando escuchamos la fatídica noticia de que “La alegría del fútbol” ya no estaba entre nosotros. Un sábado 7 de mayo de 2005, perdíamos a “Otigol”.

Hoy, al cumplirse 15 años de su fallecimiento, hacemos un respetuoso perfil sobre su trayectoria futbolística, sus logros alcanzados y por supuesto, su incomparable carisma.

Otilino George Tenorio Bastidas, nació en Guayaquil un 1 de febrero de 1980.

Comenzó su carrera en las divisiones inferiores del Club Sport Emelec, demostrando gran calidad y una alta efectividad en los torneos donde destacaba. Quienes lo conocieron desde pequeño lo describían como un niño dócil, fuerte y apasionado.

Precisamente, Carlos Torres Garcés, director técnico de las formativas de Emelec cuando Otilino surgía en las inferiores, lo describe con esas palabras. Torres impulsó su carrera futbolística al convocarlo a la selección Sub 20 para disputar el Sudamericano en Argentina en 1999. Un año antes además, Otilino sería ascendido al primer plantel del equipo azul, cumpliendo uno de sus sueños de la infancia.

Para la temporada 2001 sería cedido a préstamo al Santa Rita de Vinces y un año después regresaría a vestir la camiseta del equipo de sus amores.

Campeón con el “Bombillo”

Sería el 2002 el año donde Tenorio llegaría a consagrarse en Emelec al ser una figura destacable en el plantel del DT argentino Rodolfo Domingo Motta , donde junto al “Cuqui” Juárez formaron una dupla ofensiva absolutamente letal.

Otilino fue parte importante de este plantel que protagonizó la que fue una de las definiciones de campeonato más agónicas de la historia del fútbol nacional. Emelec llegó a la liguilla final y con pocas posibilidades de ser campeón en la última fecha. El “Ballet Azul” necesitaba una combinación de resultados para coronarse que muchos no esperaban que se den, pero se dieron. Dentro de esta definición es donde “Oti” le daría el gol a Emelec para abrir el partido y nos regalaría su clásica celebración con su característica máscara de Spiderman.

Caería el empate de Aucas, pero en los minutos finales, una chilena de Augusto Porozo pondría el gol del triunfo de los azules. Tras la derrota de El Nacional y el empate de Barcelona, sería suficiente para que Emelec consiga su segundo bicampeonato de la mano de un equipazo, donde “Otigol” se convirtió en figura del plantel y referente de la fanaticada azul.

Otilino Tenorio festejando el título conseguido con Emelec (2002). Ecuavisa.

Su paso por los “Puros Criollos”

Para la temporada 2003 el Al-Nasr de Arabia Saudita contrataría sus servicios y al año siguiente se vestiría de rojo para integrar las filas del equipo militar. Allí, “Oti” jugaría sus últimos encuentros.

Durante las dos temporadas que jugó en El Nacional, Otilino demostró su temple y habilidades futbolísticas que le consiguieron un espacio en el plantel titular.

Sus últimos partidos, coincidencialmente, los disputaría ante el club de sus amores, CSEmelec. Primero un 17 de abril de 2005, en el Estadio Olímpico Atahualpa, donde se despacharía con un triplete en la goleada 5-2 a los “azules” festejando no con su habitual máscara, sino con un peluche en forma de corazón con la frase “Con Amor” dedicado a los hinchas azules. Luego, el 23 de abril, seríamos testigos de la última función de “Otigol” en el George Capwell, la que alguna vez fue su casa. Erró un penal en dicho partido y saldría expulsado tras un fuerte codazo a un defensor azul, pero se retiraría del campo entre ovaciones por el grato recuerdo que dejó en la fanaticada eléctrica.

Otilino festejando un gol ante la hinchada azul con peluche con la leyenda “Con Amor” (2005)

Por la sanción, no jugaría el siguiente partido. A semana siguiente, un fatídico sábado 7 de mayo, mientras viajaba a visitar a su madre en Guayaquil; Otilino chocó su automóvil contra un camión con resultados fatales.

¿Pero por qué recordamos tanto a “Oti”?

Su carisma y su forma alegre de ser, sus curiosas celebraciones llenas de baile, sonrisas y la peculiaridad de la máscara de Spiderman; hicieron que se meta en los corazones de los amantes del fútbol. Además porque representó también a la Selección ecuatoriana en varias convocatorias en partidos amistosos y eliminatorias.

Por esto, recordamos el homenaje de Jaime Iván Kaviedes en el mundial de Alemania 2006, donde tras anotar un tanto a Costa Rica, el “Nine” sacó una máscara amarilla, se la puso en la cabeza y nos hizo a todos recordar a ese jugador que de no haber tenido aquel desenlace, tal vez habría llegado a aquella cita mundialista, y por qué no, estaría gritando su propio gol.

Jaime Iván Kaviedes festejando gol en Mundial 2006 usando máscara de Spiderman en homenaje a Otilino (2006)

Como lo decía al principio de este escrito, no importó jamás el color de nuestras camisetas. Siempre recordaremos a Otilino con el cariño que se merece y que se ganó con el tiempo y por lo que dio a sus clubes. Y tampoco olvidaremos, aquel doloroso momento donde supimos que no lo volveríamos a ver jugar, ni colocarse su máscara al festejar un gol.

Donde quiera que estés Oti, te recordamos siempre. Descansa en paz.

Mauro Alulema

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