EL FÚTBOL FEMENINO TAMBIÉN MERECE RESPETO
Pese que a la pelota está parada, las gradas vacías, los estadios cerrados y la importancia del país y el mundo radica en derrotar la pandemia mundial que atravesamos por el Coronavirus, las noticias en el ámbito deportivo no se detienen y un tema que ha causado mucho revuelo en los últimos días es la decisión de varios clubes del fútbol ecuatoriano de no disputar Copa Ecuador, divisiones formativas, torneos de reserva y la Súperliga Femenina.
Las razones que han emitido clubes como Barcelona, Emelec, Técnico Universitario, Deportivo Cuenca, etc; mencionan el hecho de querer precautelar la salud de cada uno de los participantes de los torneos mencionados anteriormente, entonces… ¿por qué si continuar con la Liga Pro y los que tienen partidos internacionales con estos torneos donde están expuestos al mismo riesgo que las otras competencias?
¿Realmente hablamos de precautelar la salud de los protagonistas o es algo económico? Es inevitable el pensar en que varios de los clubes que se han opuesto a jugar la Súperliga Femenina, van a dejar sin trabajo a varias futbolistas que hace 1 mes estaban listas para arrancar el torneo y que, de la noche a la mañana sus clubes pretenden decirles gracias por sus servicios, pero no queremos exponerlas a cualquier situación con su salud.
Si hablamos de que su razón para no jugar el torneo ecuatoriano femenino es el precautelar la salud, hay algo que no cuadra en que no piensen igual con su plantilla principal masculina, o los hombres tienen algo para que no estén propensos a un contagio cuando se reinicie la Liga Pro o Copa Libertadores y Sudamericana.
Para la futbolista ecuatoriana Mayta Vásconez, que se unió a Boca Juniors hace unos meses, la decisión de Barcelona y Emelec de no jugar la Copa Ecuador en 2020 y ningún otro torneo nacional “paralelo” al que organiza la Liga Profesional, entre ellos la Súperliga Femenina, “porque sería muy riesgoso para la salud y el bienestar de todos”, es una “excusa”.
En sus redes sociales la jugadora hizo pública una carta dando su opinión: “La excusa es ‘preservar la salud’, ¿pero van a participar en Liga Pro? La excusa es ‘riesgo de solvencia’, pero con el sueldo de un jugador pagarían a toda la plantilla femenina.
Según el reglamento de la Súperliga, que pretende proyectar el fútbol femenino al profesionalismo, los clubes deben inscribir a 12 jugadoras con contratos. A ello hay que sumar los costos de los miembros del cuerpo técnico, logística para los entrenamientos y traslados a los partidos oficiales; también uniformes e insumos médicos. Por lo que es evidente pensar que varios de los que se oponen a jugar este torneo, no quieren gastar la cantidad necesaria para el desarrollo de la Súperliga Femenina y usar ese dinero para poder seguir pagando a los jugadores de su plantilla principal y todos los gastos sin que su economía se vea gravemente afectada.
Fernanda Vásconez, otra de las futbolistas que pasó por los micrófonos de D’Rabona días atrás, en rueda de prensa junto con otros miembros del club Ñañas, mostró de igual forma su molestia por la decisión de algunos clubes y reafirmó su postura de participar en el campeonato, que tendrá su segunda edición este año. Además, indicó que enviarán una carta a Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), para recibir el apoyo de la entidad encargada de la organización del torneo.
“No podemos permitir ese retraso (en caso de suspensión). Significaría retroceder muchos años. No podemos permitir que el esfuerzo de tantas personas se quede en el olvido”, destacó Fernanda Vásconez y agregó: “Hago un llamado a los clubes para que hagamos un esfuerzo. No nos podemos dar por vencidos”. Además, señaló que mantuvo una conversación con la persona encargada del fútbol femenino de la Conmebol. Según contó, desde el organismo que rige el fútbol en Sudamérica apoyarán la decisión del equipo ecuatoriano.

Es inverosímil pensar que meses atrás los clubes hacían una calle de honor en la previa de los partidos de Liga Pro a la plantilla femenina y hoy quieran dejar de contar con ellas y se les quite la posibilidad de trabajar de un momento al otro cuando muchas de ellas viven de su trabajo y tienen la necesidad de los ingresos que ya habían acordado con las dirigencias.
Hay que tomar en cuenta y preguntarse si estos equipos revisaron los reglamentos que establece la Conmebol: si no disputan el torneo nacional femenino, ellos no estarían cumpliendo con el reglamento. No podrían tener representación internacional en las Copas Libertadores y Sudamericana, las que sí quieren seguir jugando con su equipo masculino. Por tanto, no se pueden saltar códigos solo porque así lo desean.
Las verdaderas razones que tenga cada club para dejar de lado la Súperliga Femenina al igual que los otros torneos mencionados solo la saben ellos y este análisis es una opinión de lo percibido en cada equipo que le bajó el pulgar a otros torneos, así que si creemos en que todo lo hacen por “salvaguardar la salud”, es inentendible el que no quieran hacer lo mismo con su plantilla masculina y los vayan a exponer a viajar de una ciudad a otra e incluso algunos, subirlos a un avión e ir a otros países para sus competencias internacionales.
Y si no creemos esas razones que exponen, podemos decirles a los clubes que dejen de poner excusas donde se contradicen con sus propias acciones y dejen de lado algún interés económico, porque al igual que el fútbol masculino, la Súperliga Femenina y el resto de los torneos donde laboran cientos de personas debe jugarse, muchas personas dependen de su trabajo en estos torneos. ¡O juegan ellas o no juega nadie, porque el fútbol femenino también merece respeto!